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OPINIONES

El rescate de la soberanía municipal

Una de las principales fortalezas del sistema democrático es la participación popular en las decisiones que afectan a una sociedad.
Y los ayuntamientos constituyen, dentro del entramado democrático, una de las piezas fundamentales para que esa participación popular se exprese sin reservas.
Pero los ayuntamientos del país no se han ajustado o no entienden estas leyes, y por eso su autonomía natural, consagrada por la propia constitución, ha muerto de inanición.
Los ayuntamientos han permitido que muchas de sus funciones y atribuciones las asuma el gobierno y por eso se ha creado la falsa percepción de que su único compromiso es recoger la basura de una ciudad, y nada más.
Los recursos que reciben por concepto de impuestos o tributos municipales, mas los subsidios especiales del gobierno, los han usado en nóminas infladas por el clientelismo político y en burocracias taradas e inoperantes.
Con la agravante de que no rinden cuentas claras de cómo y en qué los invierten, en una perniciosa falta de transparencia bajo la cual florece la corrupción.
Los ayuntamientos tienen que recobrar su autonomía, a toda costa, y responder a las expectativas de los munícipes, consensuando con ellos los planes y estrategias que beneficien a la comunidad y aprobando y vigilando la ejecución de los presupuestos.
 Es plausible, en tal contexto, el esfuerzo que están haciendo ahora varios alcaldes, en especial el de Santiago, Abel Martínez, para recuperar el  dominio y control de las competencias municipales, en gran medida entregadas o subordinadas al gobierno central o a varias de sus instituciones.
Martínez está imponiendo un régimen de administración municipal que debe ser el prevaleciente en el resto de los ayuntamientos, a base de asumir directamente las responsabilidades que le caben a una alcaldía en materia de tránsito, seguridad municipal, protección ambiental, limpieza y atención a los parques y espacios de movilización y recreación de los ciudadanos, entre otras competencias.
 ¡Santiago está dando el ejemplo!

El país no aguanta más

El país está inundado de inmigrantes ilegales, mayormente haitianos, una abrumadora carga que ya no aguanta.
Hemos llegado al clímax de una penetración masiva, sistemática y creciente de haitianos indocumentados que en igual medida han ido copando los espacios económicos, sociales, culturales y de servicios básicos como salud y educación.
No se tiene una estadística exacta de esos inmigrantes, pero las evidencias de que constituyen una masa grande son elocuentes cuando se visita un hospital público, una maternidad, algunas escuelas y poblados dominicanos en la frontera, cuando se sale a las calles de Santo Domingo o de cualquier otra ciudad.
Como lo había advertido el presidente Danilo Medina hace dos años al entonces secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la República Dominicana “no puede asumir dos pueblos pobres”, como pretenden los organismos internacionales que presionan desembozadamente a su gobierno para que permita una frontera abierta.
Una presión descarada que el país no puede admitir, y sí resistir, con toda la fuerza legal y moral que nos concede la Constitución, al consagrar la soberanía y el principio de autodeterminación, y la que nos da la historia de luchas, cruentas o no, que ha librado el pueblo contra toda injerencia foránea, sea que llegue por vía de las botas y las armas de los invasores o por las de los guantes de seda de la diplomacia.
En ninguna nación que haga respetar sus leyes se permite que extranjeros indocumentados, viviendo y trabajando al margen de toda regulación o control, estropeen impunemente las reglas establecidas.
La nuestra parece ser la excepción, un ejemplo atípico en el planeta, porque tiene que lidiar con las presiones de los organismos internacionales, so pena de recibir sanciones o ser denunciada ante el resto del mundo como una nación xenófoba, racista y violadora de los derechos humanos.
Estas presiones, en gran medida, son las que han cohibido a los gobiernos recientes de actuar con mayor fi rmeza a la hora de hacer valer sus normas migratorias, teniendo que recurrir a costosos y complejos procesos de regularización de extranjeros para que, al fi nal, termine produciéndose una masiva falsifi cación o adulteración de los permisos temporales de residencia y trabajo de esos inmigrantes.
El resultado ha sido el desborde humano desde el país vecino hacia el nuestro, que habrá de agravarse cuando Estados Unidos comience a deportar a millares de delincuentes haitianos en noviembre, en la misma tónica en que lo harán o lo están haciendo otras naciones donde sí las leyes tienen vigencia y sentido, duélale a quien le duela.

El caso Rosenberg y la obsesión patológica

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En 2009 el asesinato de un abogado opositor implacable del presidente de Guatemala, estremeció a ese país y toda Latinoamérica, cuando cada indicio inicialmente analizado daba la media de un crimen de Estado.La creencia generalizada de que el señor Rodrigo Rosenberg había sido mandado a matar por sectores del Gobierno, tomó cuerpo cuando se dio a conocer un video grabado por el malogrado profesional, en el cual advertía que si era asesinado, la agresión había que atribuirla al presidente Álvaro Colom, a la entonces primera dama Sandra Torres y a otros cercanos al poder político.

El revuelo ocasionado por aquel asesinato fue de tal magnitud que una comisión internacional se hizo cargo de la investigación, atendiendo a que Guatemala es una suerte de “colonia jurídica” cuyas decisiones en materia judicial están tuteladas por un organismo foráneo.

Los resultados de esa investigación fueron igualmente estremecedores para todos los sectores guatemaltecos, al comprobarse que el abogado había organizado su propio asesinato para atribuírselo al Gobierno de Colom, con la errónea perspectiva de que lo haría caer.

Sin embargo, el Gobierno del señor Colom no cayó, sino que ese hecho puso en evidencia que el señor Rosenberg había desarrollado un perfil cuasi patológico contra Colom y su entorno de poder.

Como se recordará, Rosenberg contrató a un camarógrafo para que grabara determinados episodios de su trama, incluyendo el momento cuando el supuesto sicario lo ejecutaba, en una suerte de “suicidio asistido”.

Pues bien, he querido referir el caso de Guatemala para matizar el hecho de que en cualquier país, por supuesto incluyendo a la República Dominicana, los niveles de fanatismo de ciertos individuos, sobre todo el empecinamiento contra determinados funcionarios del Estado, les puede llevar a seguir la ruta de Rosenberg.

Y particularmente me enfoco hacia los medios de comunicación, donde es obvio que el afán de notoriedad ha estado conduciendo a algunas personas a considerarse tan importantes que cualquier percance pudiera conducir al colapso del Gobierno, cuando sabemos que eso no es cierto, y que a lo sumo a esa clase de “mártir” se le recuerda durante un tiempo en un círculo muy reducido hasta que se va perdiendo en la memoria.

Es importante recordar que el trabajo de un periodista o de un comunicador—que no es lo mismo, pues todo el que expresa una idea está comunicando—no es arrogarse el derecho de perdonavidas de los funcionarios públicos, sino informar correctamente y procurar que los servidores del Estado actúen correctamente.

Empero, muchos consideran que pararse ante un micrófono y una cámara les convierte en dueños de la verdad y que pueden repartir acusaciones contra todo el que se les ocurra sin consecuencias.


El alcalde de Santiago, Abel Martínez, ha actuado con mucha responsabilidad al hacer valer la autoridad del ayuntamiento para impedir que venduteros extranjeros indocumentados monten negocios callejeros, generando un proceso de arrabalización en distintos sectores urbanos de la segunda ciudad más importante del país.
Como si fuera una plaga de mangostas, los tarantines, casetas y mantas sobre suelo instalados principalmente por haitianos ilegales se diseminaron por todo Santiago creando focos de suciedad y hacinamiento humano, y el alcalde Martínez, con el apoyo del Concejo Edilicio, decidió ponerle fi n a ese desorden.
¡Bien hecho! Los ayuntamientos son los gobiernos locales de los municipios, los que fi jan las normas para el uso de los espacios públicos y los que autorizan y cobran impuestos a los distintos proventos de una ciudad.
Para ejercer cualquier tipo de comercio legal o para el usufructo del espacio público, los interesados deben poseer documentos de identidad y cumplir con varios requisitos.
Los extranjeros ilegales, sobre todo los haitianos, que son la mayoría de los que operan esos tarantines, deben tener permisos ofi ciales de residencia y de identidad para poder optar por una autorización municipal para operar negocios.
Pero resulta que los haitianos indocumentados pasaron por alto estas normas, se instalaron y se adueñaron medalaganariamente en los espacios públicos que consideraron apropiados, montaron carpas y mesas, y generaron verdaderos arrabales.
El alcalde Martínez, desde que asumió su cargo hace un año, se ha mostrado empeñado en limpiar y hermosear Santiago, y de hecho ya le cambió radicalmente el rostro de suciedad y abandono que tenía y desde entonces está implantando el orden donde no lo había.
Sacar a los haitianos ilegales de toda actividad comercial pública, tal como lo hizo con venduteros dominicanos que operaban sin los permisos municipales y también arrabalizaban o creaban “mercados de pulgas” en Santiago, ha sido un acto valiente, ineludible y necesario.
No es una acción contra los extranjeros ilegales, per se. Es una acción contra todo aquel que violente las normas municipales o que, con sus comportamientos, dañen, contaminen o afeen las ciudades.
Las demás alcaldías, en aquellas ciudades que atraviesan por el mismo fenómeno degradante y vergonzante, deberían de imitarlo.

EDITORIAL
Celos, Educación, Gobierno y Feminicidios
Celos, es un sentimiento que experimenta una persona cuando sospecha que la persona amada siente amor o cariño por otra, o cuando siente que otra persona prefiere a una tercera en lugar de a ella. Esta definición la podemos encontrar en cualquier diccionario de web o físicos de los tantos cientos o miles que existen en español.

Lo cierto es que pragmáticamente, nunca encontramos definiciones como la que nos hemos atrevido hacer en este articulo. En República Dominicana, Celos, es el accionar violento de un hombre o mujer en contra de su pareja, esposa, novia o ex pareja cuando sospecha, cree, supone o comprueba que le están pegando los cuernos.

Lo incierto es, que los celos suceden nada más en personas de bajos extractos sociales, ni sólo en clase media, o altas. Es algo que le sucede a casi todo el mundo. El que alguien diga que no siente celos o que no sea celoso, no le quita la posibilidad que un día cometa un error de maltratar, golpear, o matar a su pareja, novia o ex pareja. De lo que estamos seguro es, que el ser humano es impredecible, nunca se sabe; pero sí sabemos que mientras mejor educada sea una persona, los riesgos son más lejos de que actos come este suelan suceder.

Más bien, quienes cometen estas acciones como el matar por causas de los celos, al momento de hacerlo, se les nubla la mente y la razón. No quita que sepan lo que están haciendo, sino, que cuando han iniciado la acción ya no hay vuelta a tras. Si cometieron el hecho de golpear, apuñalar, o hasta simplemente abofetear a su pareja, sabe bien lo que le espera según la ley del nuevo Código Procesal Penal.

Las personas educadas, tanto como los que más conocen, saben al dedillo de lo que sucede a diario en nuestro país en los tribunales con aquellas personas que han cometido el error de ir más allá del maltrato verbal contra su pareja.

Una persona educada, está al día del diario vivir, lo que también le sirve de experiencia y al mismo tiempo de aprendizaje para verse en el espejo de los errores que han cometido otros y de los que se comen a diario.

La educación, no sólo llega a los individuos a través de las escuelas y universidades, sino, también, por los distintos medios de comunicación que hoy en día hay en el país.

Estas herramientas de comunicar, están creciendo cada día más, llenos de informaciones y actividades que inspiran a las personas a hacer cosas que hace unos años eran intolerables, y que tenían control desde una Comisión de Espectáculos Públicos y Radiofonía que controlaba cada accionar de los que se atrevían a comunicar por los medios electrónicos nacionales.

Hoy en día, cualquiera es o se convierte en un asiduo comunicador-a a través del medio que ahora es la alternativa para muchos, por no decir la mayoría de los dominicanos.

Entonces, ¿qué está haciendo el Gobierno para aplicar el Reglamento 824 de la Ley de Telecomunicaciones?

Aunque muchos comunicadores nacionales, la han calificado de obsoleta, no dejaría de ser funcional si se aplicara.

La libertad de expresión tiene una doble función, que es la de recibir y publicar información, teniéndose el derecho de publicar y expresar el propio pensamiento y dando garantías a la libertad de prensa así como transparencia en el ejercicio del orden democrático, como aspiran todos los pueblos del mundo para un buen convivir. Esto, no deja ni quita que se pueda asumir la responsabilidad de que un gobierno que mantenga el control de todos los medios audiovisuales, incluyendo las redes sociales, a través de internet en el país.

Y si todos, o la mayoría de los ciudadanos que tienen el poder, la suerte y hasta la capacidad de dar uso a estas herramientas tan importantes, no limita el mal uso que también se les da, publicando las infidelidades, dando a conocer amoríos, noviazgos, relaciones, incluso pornografías, como suele suceder en ocasiones, con desnudos, encuentros sexuales etc,etc,etc..

No será, más que una provocación, para los ignorantes que no saben la materia del bien convivir, porque como dice el refrán, "el corazón de la auyama, sólo lo conoce el cuchillo", sólo el momento es el que habla.

Vamos a aunar esfuerzos, para que la educación llegue a los sectores más empobrecidos, de clase media y de clase alta si es necesario. Llevando Talleres Educativos que enseñen a convivir en familia, para evitar los feminicidios y muertes innecesarias que diezman el honor, la paz y la tranquilidad de muchas familias que son víctimas de estos actos, que ya son bochornosos, penosos y de carácter brutal, que desdice de la preparación educativa de un país que se hace llamar República Dominica, un país de playas turísticas, democrático, y educado.

Vayan pues, Gobierno y Ministerios y Pueblo en General, en pro de ayuda de aquellos hombres y mujeres que matan e infieles que causan celos, respectivamente, para controlar de una vez y por todas las muerte que cada año se reportan de alarmantes en comparación de otros países del mundo.

Eduquen hoy, que mañana la patria les agradecerá por siempre, para evitar muertes innecesarias y feminicidios.
El Autor es Director de El Derecho de Prensa (Diario Digital de Santo Domingo, R.D.)

¿Dónde está la frontera?

Para enfrentar y resolver un problema lo primero que se requiere es reconocerlo como tal.
La migración ilegal haitiana es, en estos momentos, un gran problema para nuestro país. Y a futuro podría ser nuestra gran calamidad.
La prueba más tangible de esa migración ilegal es la admisión de las autoridades de que en el primer semestre de este año han repatriado a más de 46,000 haitianos y logrado contener, en lo que hasta ahora se conoce como la frontera, el paso de otros 140,000. ¿Por dónde entraron los primeros?
Después del terremoto de 2012, esa frontera tangible se hizo menos frontera y por ella fluyó una avalancha consentida, por razones humanitarias.
Con la puesta en marcha del plan de regularización de extranjeros, la frontera dejó de ser prácticamente tangible, infranqueable como era antaño, para convertirse en jurídica. Es decir, en una línea divisoria trazada por leyes, normas y la propia Constitución.
Esta también luce en trance de disolverse.
La extrema pobreza haitiana y las facilidades de ingreso y permanencia en nuestro país, son los alicientes para que millares de haitianos decidan desplazarse más hacia el Este en una isla que consideran indivisible. Ilegalmente, por supuesto.
Más allá del problema que representa la presión de más de 140,000 haitianos por colarse en el país ilegalmente, existe otro mayor: el de su asentamiento en distintas ciudades y campos, también en condición irregular en la mayoría de los casos.
Tratando de organizar y formalizar esta migración masiva, el gobierno dominicano invirtió más de 2,000 millones de pesos en un programa de regularización que benefició a 290,000 haitianos y otros extranjeros.
Pero el gasto público que significa ofrecer servicios de salud en los hospitales, gratuitamente, o abrirles espacios en las escuelas y en obras del Estado, ha sido una dolorosa sangría presupuestal que neutraliza todos los planes y esfuerzos para reducir la pobreza entre los propios dominicanos, que esa sí es una responsabilidad del Estado.
Debemos reconocer, sin subterfugios, que este es un gran problema para el país. Porque en la medida en que la frontera tangible ha perdido su capacidad de contención, por igual proceso de fatiga podría pasar (quiera Dios que así no sea) la última de todas: la jurídica, y ya vemos cómo está vapuleada por la intromisión ilegal de millares de haitianos y por la laxitud e indiferencia de los llamados a salvaguardarla.

EDITORIAL

El trasplante haitiano


Poco a poco Haití nos ha ido trasplantando sus propias crisis y ahora la República Dominicana se encuentra en la encrucijada de asumirlas, forzada por las circunstancias.
El imparable éxodo masivo de haitianos hacia nuestro país, fuera de todo control en estos momentos en la zona fronteriza, viene acompañado de costumbres que riñen con las nuestras, imposibles de asimilar.
Y a eso se le agrega también el efecto de presión que ejercen en la búsqueda de espacio vital, de empleos, de servicios de salud y educación, para lo cual no existen restricciones, pues los haitianos conforman la mayor masa laboral en la construcción, en ciertos oficios agrícolas, en la vendutería callejera y en todo aquello que pueda asegurarles ingresos económicos.
Donde quiera que instalan sus “ghettos” implantan las costumbres aprendidas en Haití. No les gusta someterse a las leyes del orden público ni a las formas de convivencia de nuestro país, y por eso se han hecho regulares y sistemáticas la participación de haitianos en hechos delictivos y asesinatos horripilantes, generalmente usando machetes para descuartizar a sus víctimas.
No se someten a las reglas de higiene, pues orinan, defecan y lanzan desperdicios a las calles en aquellos sitios donde suelen concentrarse y hasta usan aguas de fuentes contaminadas para bañarse en público o enjuagar envases, productos y hasta ropas, escenas muy vistas en las redes sociales.
La República Dominicana ha tenido que soportar pacientemente esta intrusión de modelos incompatibles de conductas humanas, porque así como las autoridades han sido incapaces de hacer valer las leyes de migración, más lo han sido para impedir que los haitianos se sientan que viven en su propio país, donde no existe un marco general de respeto a los derechos y a la dignidad de los seres humanos.
La situación ha llegado al día de hoy a límites francamente intolerables. Crece la repulsión de los dominicanos. Va creciendo la efervescencia pública contra ese estado de cosas y contra la aparentemente impasible actitud del gobierno frente a lo que ya constituye un burdo irrespeto a las leyes del país, una fuente de corrupción que engrosa los bolsillos de quienes hacen negocios con el tráfi co o el empleo de los ilegales y un penoso ejemplo de impunidad, porque estas violaciones no tienen consecuencias jurídicas ni de ningún otro tipo.
El trasplante haitiano ya es un hecho. Una ominosa realidad.

Reflexiones del Director

El periodismo ciudadano

  • El periodismo ciudadano
Miguel Franjul
Más de dos mil millones de seres humanos están hoy en capacidad de comunicar noticias e ideas de manera directa e inmediata, gracias a la formidable explosión de medios electrónicos, auditivos y visuales,  que le han arrebatado a la prensa escrita y tradicional el monopolio de la información que tuvo por siglos.
Ahora las noticias se difunden primero por vía de las redes sociales del internet, lo que ha creado una diversidad de audiencias que, según la generación a la que pertenezcan, revelan sus preferencias y exponen las realidades que tocan y afectan sus modos de vida.
Armados de este poder de comunicación, esas audiencias tienen la capacidad de influir con sus quejas y sus aspiraciones en las decisiones del gobierno  o en las prioridades de una sociedad, ejerciendo de hecho una especie de periodismo ciudadano que cada día se populariza y se fortalece.
Al impulso de esta tendencia, los medios impresos también giran sus focos hacia el núcleo de esas pulsaciones ciudadanas para mantenerse conectados con estas audiencias, amplificando sus efectos.
En la medida en que los medios impresos se involucran  en la médula de estas realidades y saben interpretar el sentido de estos reclamos también se hacen partícipes de esta especie de periodismo ciudadano, obligando a los gobiernos a asumir la agenda que lleva a las soluciones o a la pronta atención de las necesidades del pueblo.
La prensa tradicional tiene en el periodismo ciudadano un filón de fortalezas para preservar su nivel de influencia, siempre y cuando sepa reflejar la verdad y las razones de esas legítimas aspiraciones del ciudadano y abordarlas con profundidad, seriedad y objetividad.
Por eso es más visible ahora el empeño que ponen los medios para ejercer un periodismo comprometido con las aspiraciones del gran conglomerado, dejando de lado la abrumadora dependencia de las fuentes oficiales, el declaracionismo si o rampante de los que solo “dicen y no hacen” y el bulto parasitario del politiquerías.
Lo esencial es ir a los problemas del ciudadano, descubrirlos e influir en los cambios de rumbo o de modelo que contribuyan a resolverlos.
Este es uno de los retos mayores del periodismo impreso, ahora entroncado con el digital: el de conectarse con estas aspiraciones de los grupos consumidores de información sin perder de vista la calidad y la profundidad de sus contenidos, que es el soporte de su indiscutible credibilidad, el signo de identidad que no tiene rivales en otros medios del actual ecosistema de las comunicaciones sociales.

Decir hoy, es mejor, porque siempre será mañana para la justicia

Antes, vamos seguir mirando y viendo lo que pasa en la Suprema Corte de Justicia de la república y, su caso Odebrecht.
Juan Tomás Olivero - 6 de Julio de 2017 - 12:08 am - 0
A mucho decir y más que lamentar, las circunstancias de su estado, que exhibe la justicia dominicana es el más lamentable y deplorable de toda su historia; un caos anarquista y un relativismo ético abominable  la enmaraña. Juan David García Bacca, en Su texto Antropología Filosófica Contemporánea,  reseña del mito platónico lo siguiente, cito: “que a pesar, a decir de Platón, de disponer  el hombre por don de los dioses, de la técnica, del fuego, no podía llevar vida social, vida colectiva organizada, se destruía mutuamente” (pág. 16).  Compadecido Júpiter, continúa la reseña, “nos regala tres dones del coro de las virtudes políticas: la primera, el respeto por los dioses y la religión; la segunda la JUSTICIA Y; la tercera, el pundonor, decoro o vergüenza”.
Al final de estas reflexiones volveremos a retomar la gran pregunta  del  dios Mercurio a Júpiter de ¿cómo repartir estos dones   o virtudes? Antes, vamos seguir mirando y viendo lo que pasa en la Suprema Corte de Justicia  de República Dominicana y, su caso Odebrecht, que causa brinco y espanto la forma olímpica en cómo se han inobservado   y  violado las reglas procesales, y el debido proceso a los probables imputados del caso, cuya suerte se decide en el día de hoy. No hay forma de conjurar sospecha, por parte de los jueces que lo conocerán,   que no sea constituirse  en pleno la Sala Penal de la Suprema, es decir,  los cinco Jueces que la componen.
La economía procesal es un medio que tiene como fin   simplificar el procedimiento y no generar ambigüedad a la prescripción de los plazos. Era innecesario que todos los acusados  introdujeran el recurso de manera individual, cuando se alega una violación común a las reglas procesales, como lo establece  art.402, del Código Procesal Penal , uno que lo haga los arrastra a todos, cito el referido artículo:   – “Extensión. Cuando existen co-imputados, el recurso presentado por uno de ellos favorece a los demás, a menos que se base en motivos exclusivamente personales. En caso de acumulación de causas por hechos punibles diversos, el recurso deducido por un imputado favorece a todos, siempre que se base en la inobservancia de normas procesales que afecten también a los otros y no en motivos exclusivamente personales”.
Dentro del plan de la Procuraduría General de la República, y el danilismo,  que busca la réplica de la liberación de responsabilidades, como ya aconteció con Punta Catalina y la comisión que rindió un informe que descarga al   ejecutivo de la nación de actos dolosos punibles en la licitación.  Hoy, la Procuraduría General, que si sabe lo que tiene en sus nanos   y actúa con  conocimiento de causa mal fundados, está detrás de que le  sean perdonados todos sus pecados procesales y de violación a derechos fundamentales.
Hoy los jueces no tienen más camino que  actuar en la justa suprema obligación de respetar los preceptos constitucionales y las normas del buen derecho. La encerrona de mala leche danilistas, pone los jueces en una disyuntiva: evaden la encerrona de la Procuraduría General de la República, o, actúan en consonancia con las normas procesales, y hacen lo que tienen que hacer con una acusación horrorosamente fundamentada y violaciones procesales desatinadas y abusivas.
El artículo 424, visto por la procuraduría como una trampa que infunde pánico a los jueces frente a su selección por parte del Consejo Nacional de la Magistratura, cuya coyuntura en términos de coincidencias  con el proceso Odebrecht no es casual, y,  el deber del juez de interpretar el buen derecho, impartir justicia y apegarse al sano juicio, amén, de las consecuencias personales. Qué dice este artículo 424 del Código Procesal Penal, de lo que debe pasar hoy, cito: “Libertad del imputado. Cuando por efecto de la decisión del recurso debe cesar la privación de libertad del imputado, la Corte de Apelación ordena su libertad, la cual se ejecuta en la misma sala de audiencias, si está presente”.
No hay formar de sostener una medida de coerción en cualquiera de sus siete formas a los acusados. Todo ello, por las violaciones y el disparate procesal creado por el mal llamado Ministerio Público  a través de su cabeza y cerebro, la Procuraduría General de la República. Ésta  aisló y marginó en enero a uno de sus mejores investigadores, y, a tres días del conocimiento  del recurso de los imputados del caso en cuestión,  lo desjerarquiza restándole autoridad en la competencia de su área especializada, Lavado de Activos, degradándolo a Procurador, hoy, de Corte de Apelación, German Villalona.
Dejamos al libre  pensamiento al inicio de estas reflexiones una pregunta que hace Mercurio a Júpiter de cómo repartir estos dones de justicia y vergüenza, entre otros,   a lo que responde; que de forma democrática, y que se reseña en este texto, no refiriéndose Platón ni Pitágoras, sino a nosotros,  que a mí me entender los jueces deben meditar y tomar en cuenta, digo yo, a la hora de levantar el mallete y dictar sentencia; sobre todo, los del caso Odebrecht hoy, que cito del mismo texto ya referido :   “Cada uno tiene  que ser uno él mismo personalmente justo”. (Antropología Filosófica Contemporánea, García Bacca, Juan David; pág. 16)

Prioridades en el tránsito

El hecho de que el gobierno esté “haciendo la diligencia” para poner en vigor la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte y Tránsito Terrestre en República Dominicana, es una buena señal de que hay interés de superar un costoso caos que aterra a millones de ciudadanos que cada día salen pacíficamente a calles, avenidas, autopistas y carreteras a cumplir responsabilidades.
El país está pagando un alto precio en vidas, traumatismos y dinero por los accidentes que provocan esencialmente camiones, motocicletas y autobuses de transporte de pasajeros.
Si el esfuerzo del gobierno es firme para poner orden en el tránsito, la sociedad dominicana se sentirá comprometida a contribuir para que –por fi n- la vía pública sea para el paso libre y seguro de las personas, para el recorrido ordenado de vehículos y fi nalmente para que las autoridades sometan al orden a quienes atenten contra esos fundamentos esenciales de convivencia social.
Con la designación de los principales ejecutivos del Intrant, esperamos que se trabaje en firme un diseño de políticas públicas y se aplique para que en el futuro inmediato, la vía pública se pueda transitar con seguridad y libre de accidentes provocados por conductores temerarios o de oferentes de servicios informales que importunan con asedio a los conductores.
La plena vigencia de la nueva ley para superar el caos en el tránsito es inconcebible si además de que los conductores que cometan infracciones tienen que pagar multas que superan los cinco mil pesos, persisten los factores perturbadores como son los mozalbetes limpiavidrios, los vendedores de flores, embotellados, accesorios de teléfonos, mascotas, fruteros y otros.
Es insoportable que los conductores –pero sobre todo las conductoras tengan que soportar las agresiones verbales y físicas de “limpiavidrios” que desde el amanecer hasta la madrugada, obligan a sus víctimas a pagar por su “servicio” o de lo contrario se exponen a consecuencias mayores como la rotura de un cristal, el rayado de la carrocería del vehículo o una pedrada.
La aplicación de multas más altas a los infractores, como medida represiva, tal vez sea necesaria, pero si ella no viene con la compensación de liberar las vías públicas de vendedores, pedigu¨enos, agresores y asaltantes, las personas que quieren ver orden en la vía pública no se sentirán felices de ser las víctimas selectivas de un desorden intocable.
¡Esperamos atentos!

Punta Catalina y la oposición política



Por Nelson Encarnación
Periodista
nelsonencar@gmail.com
El doctor José Francisco Peña Gómez siempre estuvo a la vanguardia de las luchas por las libertades públicas durante los años duros de postguerra, cuando el presidente Joaquín Balaguer tuvo que sucumbir a los “incontrolables”, que no eran otros que los norteamericanos, para aplicar su “doctrina de la seguridad nacional”, conforme la cual todo progresista era comunista.
También lo estuvo el profesor Juan Bosch, en tanto líder del Partido Revolucionario Dominicano o ya como cabeza del Parto de la Liberación Dominicana, fundado con desprendimientos selectivos de la formación blanca.

El propio Balaguer, en los escasos períodos fuera del Gobierno durante su dilatada carrera política, siempre fue cabeza de la oposición o, cuando menos, a la par con otro, nunca por debajo. Fueron tres líderes de una dimensión que no les admitía subordinación.
El informe final rendido por la comisión que investigó lo relacionado con el proceso de licitación y adjudicación de las termoeléctricas Punta Catalina, ha servido para muchas cosas, pero sobre todo para poner en evidencia las carencias de la oposición política, la cual ha cedido su espacio a factores momentáneos, aves de paso cuya proyección en el futuro es más que incierta.

La laboriosidad con que la comisión de Punta Catalina llevó a cabo su trabajo, amerita que las formaciones de oposición se tomen el cuidado de analizar los diferentes aspectos del informe, hacer reparos donde se necesiten—que debe ser en muchos renglones, pues el mismo fue elaborado por humanos—pero sobre todo sugerencias que comprometan al Gobierno en la búsqueda de las soluciones que se requieran.

Contrario a eso, ¿qué ha hecho la oposición? Pues acomodarse a una corriente de acción que dirige gente sin base, aventureros y aprovechados de ocasión que carecen de un plan específico para nada que no sea la impugnación de todo.

Lo peor es que los partidos formales se subordinan a grupos de esa naturaleza y en lugar de la vanguardia si sitúan a la zaga de aquellos, sin darse cuenta que, por ejemplo, el laborantismo callejero de la marcha verde va contra esas mismas organizaciones legítimas en el llamado sistema de partidos.

Los dirigentes de la oposición política que han asumido ese comportamiento lo hacen con el evidente interés de mostrarse graciosos ante la nueva realidad que, al menos de manera transitoria, se ha radicado en el quehacer nacional.

El informe de Punta Catalina, además del impacto que de por sí tiene en beneficio de la imagen del Gobierno y demostrar la transparencia de la adjudicación, deja una lectura demoledora para la oposición: su espacio lo perdió por enredarse en las patas de unos caballos que no tiene posibilidades de dominar.

EDITORIAL

El miedo anidado

Cuando el temor se anida en la mente del ciudadano, no vale discutir si es percepción o realidad que la delincuencia ha aumentado.
Esto resultaría irrelevante, a fi n de cuentas, para aquél que ha sido atrapado por este síndrome, porque aunque fuese cierto que la delincuencia no ha aumentado, lo pone en dudas.
Si se trata de una percepción equivocada, no hay mucho que hacer tampoco.
Porque el miedo se ha anidado en el corazón y el cerebro del ciudadano para obligarlo a estar en alerta y tomar precauciones.
Discutir si la percepción tiene fundamento o no también resulta un ejercicio inútil.
Y más si se trata del caso de un ciudadano profundamente atemorizado, en el que este temor podría transformarse en paranoia.
Hay ciudadanos que aún conscientes y convencidos de que no hay tantos peligros en las zonas por donde viven, trabajan o se recrean, no se deshacen de la sensación de inseguridad que hoy parece instalada en la mayoría de nosotros.
La única manera de desalojar los temores o las sensaciones de dudas la tienen las autoridades del orden, si son capaces de llevar al mínimo la secuencia de atracos y asaltos callejeros, los robos en casas y los homicidios, algo que no se consigue de la noche a la mañana, ni parcial ni absolutamente.
Una sensación de seguridad puede venir de la comprobación, por parte del ciudadano atemorizado, de que hay más patrullaje y vigilancia en las calles o en los lugares que podrían considerarse escenarios propicios para las fechorías de los delincuentes.

Reflexiones del Director

El periodismo del papel

  • El periodismo del papel
Miguel Franjul
El periodismo del papel no se morirá todavía.
Es amplio aun su horizonte, a pesar de las dudas que muchos albergan cuando miden el formidable tamaño de las audiencias en los medios digitales y el sostenido crecimiento que tiene en ellos la publicidad pagada, frente a la de los impresos.
 No podemos confundir, sin embargo, volumen de audiencia ni caudal de información y datos que fluyen en las redes sociales con lo que constituye el verdadero ejercicio profesional del periodista, que debería ser igual en cualquier plataforma, pero que todavía no ha cuajado en las redes.
El periodismo del papel todavía conserva intacta su esencia de ser el gran intérprete de los hechos y el cirujano que puede aplicar el bisturí a todo el cuerpo de la sociedad para escudriñar lo que lleva dentro, lo que la hace fuerte y sostenible, o lo que la envilece y la lleva a la inanición.
Las redes sociales han constituido el fenómeno de la revolución de las comunicaciones sociales porque han permitido que millones de personas puedan compartir datos, informaciones, ilustraciones y vídeos al instante y con un magnífico sentido de la síntesis.
El periodismo del papel opera a la inversa. Al tener los diarios un principio y fin, no se hace vulnerable a la obligada navegación rápida o zigzagueante que permiten los atajos o hipervínculos de la noticia en red.
El lector que entra a sus páginas percibe de inmediato que en ellas se concentra información depurada, comprobada y manejada al margen de los  sesgos que  acompañan los contenidos abreviados, preliminares y no siempre verificados de las redes.
La prensa escrita todavía constituye la fuente principal de la que se nutre toda la gama de medios digitales o electrónicos y todavía mantiene un fuerte poder para influir en los cursos de acción de la sociedad, dada la credibilidad y la comprobación de sus contenidos, elementos que la hacen más confiable.
Eso le garantiza un espacio mayor para reforzar esta condición de liderazgo frente a las debilidades propias de los medios digitales, que ahora pueden verse más amenazados en la medida en que la telefonía celular agrupa todas y cada una de sus fortalezas en un minúsculo aparato que sirve para hablar, para leer noticias, ver fotos y videos, hacer transacciones comerciales, ver televisión, chatear y acceder  a numerosas fuentes, lo que sin dudas ayuda al usuario a vivir mejor en un ecosistema mediático dramáticamente alterado por estos cambios.
El reto es saber conectar con la audiencia y, para ello, los diarios se están esmerando en ofrecer contenidos diferenciados, reforzando la investigación periodística para sacar a la luz ángulos nuevos de situaciones que suscitan el interés del lector.
Al mismo tiempo se empeñan en mejorar el relato o las crónicas de esas historias de impacto, dejando de lado el estilo parametrado y sobrio que predominaba años atrás, una manera de complacer los gustos de las nuevas generaciones que ya han entrado en contacto con la mixtura de información de texto y audiovisual que se ofrecen en las plataformas online o en los nuevos utensilios del   Ipod o el Iphone, los blogs y las distintas redes sociales que hoy día cautivan a los usuarios.
Los diarios dominicanos avanzan en la integración de las operaciones impresa y digital y en la producción de contenidos para esas plataformas, aunque vale decir que en el caso dominicano el modelo tradicional de la prensa no ha experimentado todavía las demás transformaciones radicales que se operan en los grandes mercados del mundo hoy día.
Pero llegaremos.

Por la “pinta” se descubren

Así como los grandes capos de la droga se ponían en evidencia al andar en lujosos y costosos automóviles para hacer ostentación de sus riquezas, así los delincuentes que atracan o asesinan en las calles dominicanas han asumido unos atuendos que claramente los perfilan como tales.
 En la lista de esos rasgos, que los investigadores policiales han reunido para identificar a los sospechosos de ser delincuentes, figuran los tenis costosos, preferiblemente blancos, pantalones a mitad de piernas, gorras decoradas con extraños símbolos, tatuajes, cabezas semi-peladas, anillos y cadenas.
 A este conjunto de piezas de vestir se le llama, en el propio argot de los delincuentes, la “pinta”. Por lo general, todos esos componentes juntos podrían costar o valer 50,000 pesos. Quienes los usan se ufanan de estar “nítidos”, resultar atractivos a las mujeres y provocar la envidia de los que no los tienen.
 Es un hecho que llama la atención que en muchos barrios pobres de la capital existan tiendas que suplen estos atuendos. Las hay que venden tenis hasta de 25,000 pesos, muy demandados por jóvenes a los que no se les conoce empleos formales y lícitos.
 Si esos negocios existen y demuestran una activa clientela es porque han resultado rentables.
 En unos casos porque satisfacen la demanda de unos consumidores con capacidad económica para comprar tenis de 12,000 pesos en adelante y en otros porque facilitan a los que menos tienen procurar un estatus semejante, aunque sea comprando esos artículos a bajos precios.
 En la medida en que esta “pinta” se convierte en un símbolo de bienestar, de moda o de poder, muchos jóvenes sanos o ajenos a la actividad delictiva podrían caer en el síndrome del contagio, pretendiendo lucir como aquellos que en sus barrios ostentan esta especie de “estatus” social.
 Pero una vez establecidas las características que predominan hoy en el atuendo de los jóvenes delincuentes, los ciudadanos tienen mejor información para prevenirse y tomar precauciones cada vez que les toque la circunstancia de estar cerca de estas especies del mal.

No, no somos “un solo país”

La petulante y extravagante proclama de que “ya somos un solo país”, atribuida a los entusiasmados haitianos que celebraban una fiesta en la Plaza España, constituye una ofensa inaceptable a nuestra nación.
De ninguna manera puede aceptarse que esa percepción o convicción sea real ni que tenga asidero jurídico, pues la Constitución dominicana es bastante clara al definir sus límites territoriales y las esencias de su Estado.
Y por ningún lado puede asumirse que por el solo hecho de que se haya producido una especie de absorción de millones de haitianos en situación irregular en nuestro territorio, este sea considerado ya como “un solo país” y no dos, claramente diferenciados por el idioma, por sus raíces culturales y costumbres.
Promover esta idea, aunque sea en el paroxismo de un júbilo festivo, no es más que otro reflejo de las ansias que tiene la comunidad internacional de imponer una fusión forzada de las poblaciones de ambos países, bajo el supuesto de una razón humanitaria.
Esta urdimbre antinacional, ya denunciada vigorosamente en muchos escenarios, ha pasado por varias etapas.
La primera fue la conspiración para sabotear la sentencia del Tribunal Constitucional que fijó los conceptos de la nacionalidad y los requisitos para la migración y la residencia de extranjeros, una sentencia que todavía sigue expuesta al vapuleo de esas presiones e injerencias foráneas.
Luego vino la descarada campaña para denunciar al país como un violador de derechos humanos y un exponente de la discriminación y pidiendo sanciones por haber sido culpable de un “genocidio civil” al fomentar la apatridia de millones de haitianos.
Más adelante, los gobiernos de Haití se hicieron cómplices de una estrategia para desfogar hacia nuestro territorio y hacia otras naciones, violando francamente las leyes migratorias, a miles de sus ciudadanos, a los que no les puede proveer una vida digna.
Encima de crear las condiciones para que la República Dominicana eche a un lado sus mandatos constitucionales y leyes y desdibujando la última frontera que nos quedaba, la jurídica, ahora la urdimbre va dirigida a reconocer de hecho la fusión, encarnada en una ocupación sistemática y pacífica que no ha cesado.
“Todos somos Haití” fue la primera clarinada de la conspiración. Lo de ahora, “Somos un solo país”, es su corolario, el presunto fin de una utopía.

Reflexiones del director

Ir más allá de las noticias

  • Ir más allá de las noticias
Miguel Franjul
Santo Domingo
Mario García es considerado un gurú del diseño gráfico de los medios impresos y digitales. Ha transformado muchas cabeceras, añejas o contemporáneas, para adaptarlas a los acelerados cambios que exigen las audiencias.
Más que un artista que redecora espacios, es una especie de gourmet de la comunicación que tiene gracia y estilo para aderezar sus diseños con los elementos que prefieren los nuevos lectores o usuarios de las distintas plataformas.
 Y en base a su larga experiencia como un cirujano estético de la prensa impresa y como innovador digital ha logrado una valiosa comprensión de las dinámicas que, hoy por hoy, dominan y rigen el ecosistema de las comunicaciones sociales.
 En su más reciente conferencia ante el foro SIP-Connect en Miami, el evento que cada año organiza la Sociedad Interamericana de Prensa para estimular un mayor aprovechamiento de las redes sociales en los diarios impresos, el admirado gurú expuso algunas interesantes reflexiones.
 La que me pareció más elocuente, verdadera y real, es la de que el mayor desafío para el apalancamiento digital de los medios impresos lo constituye el cambio de mentalidad.
 Es decir, el de convencer a los periodistas tradicionales de que los viejos paradigmas en los lenguajes y prácticas del periodismo escrito han cambiado para dar paso a un modelo en el que los códigos digitales obligan a utilizar al mismo tiempo todas las plataformas, cada cual con sus particulares características, en una provocativa simbiosis.
 Hablando como si se tratara de un cheff, don Mario plantea que lo que se impone ahora-- en el modelo de redacción integrada o multimedia--es tirar mucha carne cruda a las redes y luego "cocinar" la noticia con el aderezo de la profundidad, la veracidad, la comprobación y exactitud que no se puede lograr en la inmediatez de las noticias que, a gran velocidad, fluye por las redes.
 En pocas palabras, lo que sugiere en el fondo es que vayamos más allá de las noticias del día,
 servidas y trituradas en las turbinas digitales, buscando nuevos ángulos a lo que ya se ha contado.
 Se trata, sin dudas, de un esfuerzo ciclópeo, mas no imposible. Solo basta ajustar los procedimientos de búsqueda para seguir el hilo de los acontecimientos que evolucionan y darles una dimensión nueva en la plataforma impresa.
 Y para ello existen herramientas como las bases de datos, los análisis puntuales de los expertos, los elementos complementarios y los enfoques agudos hacia el porvenir, columbrando las posibles consecuencias de esos hechos.
 Los medios impresos cuentan todavía con un arsenal de géneros para dar a sus lectores algo que va más allá de las noticias del día. Su reto es hacer un buen cultivo con ellos y lograr una excelente diferenciación frente a las demás plataformas.
 Pero para ello se requiere de una buena planificación de los temas a profundizar, en la convicción de que ya esos medios no son los que primero dan las noticias, sino los que las contextualizan, los que saben "cocinar" la carne cruda que han digerido las redes, convirtiéndola en un exquisito plato.
 Como decía el legendario director del Washington Post, Ben Bradlee, hay que buscar el significado de lo que pasa, pues lo que pasa ya está contado; cada día, decía el maestro, hay menos historias que salgan en papel por primera vez…
 Estas son las nuevas premisas que impone la modernidad en las comunicaciones sociales. Hacer que los periodistas tradicionales comprendan esto, lo que de ningún modo significa abandonar las esencias del periodismo, que es la de exponer e interpretar los hechos, es el verdadero desafío del que nos ha hablado don Mario García.
 Se impone, pues, un cambio de mentalidad y un mayor "aggiornamiento" entre lo impreso y lo digital, sin miedos ni titubeos.

70 años de defensa a la mujer

En 1947, cinco años después de que la mujer dominicana alcanzara el derecho a la ciudadanía, fue creado el Consejo Nacional de Mujeres, la única ONG femenina que se integró al Consejo Internacional de Mujeres de Naciones Unidas, institución encargada del reconocimiento y la dignidad a los derechos universales, tanto de ellas como de sus descendientes.
Han sido setenta años de dura labor y de entrega total a una causa justa.
Ilustres dominicanas, civilistas y profesionales de diversas áreas del saber, se han sumado, a lo largo de la historia, a esta entidad que ha devenido en un importante baluarte de la buena voluntad, sobre todo en estos momentos en que la humanidad requiere un porvenir alejado de la guerra y las discriminaciones de género, raza o religión.
Durante tres generaciones, las mujeres dominicanas han asumido la conducción de este órgano sin desmayar, trasmitiendo las experiencias acumuladas y dejando en el país un legado de honestidad, transparencia y servicio.
El Consejo Nacional de Mujeres de la República Dominicana es la única entidad de mujeres vigente, de las fundadas en el siglo XX, y se mantiene desarrollando labores altruistas y apartidistas. Siete décadas hablan del intenso trabajo a favor de la defensa de los derechos de la mujer.
La institución ha devenido en un órgano que, entre sus misiones fundamentales, procura que el amor florezca como única alianza entre las naciones, y que los pueblos alcancen el ideal de felicidad bajo la bandera blanca de la paz.

¡A la Feria del Mango en Baní!

En una sociedad estresada por tantos problemas y tensiones, una Feria del Mango, como la que acaba de inaugurarse en Baní, representa una excelente opción balsámica para el fi n de semana.
En la Plazoleta de la Cultura Joaquín S. Incháustegui y el adyacente parque Marcos A. Cabral, frente al ayuntamiento, se congregan los productores de mangos de Baní y otras provincias para mostrar más de cien variedades de la sabrosa fruta.
Y el entorno se anima con presentaciones de grupos folclóricos, degustaciones de las variedades de mangos, exposición y venta de plántulas y charlas educativas.
Los banilejos que viven fuera suelen ir en romería a su pueblo, pero también acuden a la feria, año tras año, mucha gente de la capital y otras provincias, como una forma de encontrar sana recreación y alejarse por horas de los ambientes cargados de peligros, restricciones, ruidos y caos del tránsito.
Además de saborear mangos, se pueden comprar de distintas variedades a precios de feria. Pero hay más opciones: los banilejos ofrecen en bandejas sus platos típicos y en la zona del parque municipal se abren “mini-restaurantes” para esas degustaciones.
El que asiste a la feria puede calibrar la magnitud que ha alcanzado, en el mercado internacional, el mango banilejo y los mangos sureños. Solo los productores de Baní tuvieron ventas por 20 millones de dólares el año pasado y los negocios siguen viento en popa en este 2017.
El mango dominicano, cuya capital es Baní, ha penetrado en Europa, Asia y Estados Unidos y no está lejano el momento en que pase a ocupar el liderato caribeño en exportaciones a esos mercados, gracias a la calidad, inocuidad y exquisitez.
Ya el mango banilejo es una “marca-país”, como lo es, en otro rublo, el café Santo Domingo, de la empresa Induban, nacida en Baní, a cuyo presidente Rafael Perelló se le ha dedicado esta Decimotercera Feria del Mango, por sus permanentes contribuciones al desarrollo agroindustrial y al auge cultural de la provincia.

¿Que nos olvidemos de Haití?

  • ¿Que nos olvidemos de Haití?
Carlos Rubio
Así respondo a un grupo de personas de la Marcha Verde, que son famosos detractores del gobierno, pero son negociadores abortistas. Muchas personas de la sociedad civil decidieron apoyar la Marcha Verde, pero solo se enfocan en la corrupción, y aunque la corrupción, en casos específicos, puede dar mucha fuerza a un movimiento, también podría ser el elemento de su caducidad, porque si el Estado decidiera meter fuerza en el caso Odebrecht, OISOE y Tucanos, no quedaría fuerza justificada en la Marcha Verde.
Conozco algunos haitianos, y tengo que decir que tienen un trato muy afable, y para eso está la migración controlada, porque haitianos pasados por el cedazo de las leyes migratorias, siempre serán bienvenidos en República Dominicana. Lo mismo pasa con EEUU cuando recibe refugiados, estudiantes etc. si todo es bajo las leyes migratorias, no hay porque negársele el paso a nadie.
El problema es el odio de los haitianos en contra los dominicanos. Para muestra un botón: En un viaje de Leonel Fernández a Haití, para un tema político y de apoyo, decenas de haitianos trataron de evitar su partida en helicóptero y, por lo tanto, tuvieron que disparar a un grupo considerable de personas, que nunca sabremos si murieron o no.
Recordemos siempre que las instituciones de Haití, no solo no tienen el control de la ley y el orden, sino que también que no tienen bases de datos claras ni de sus propios ciudadanos.
(Recuerden los requisitos del plan de regularización) En Haití hay un creciente número de Mezquitas Musulmanas. Si bien es cierto, muchos musulmanes son personas buenas, recordemos que puntos básicos de adoctrinamiento que son: la cultura y la calidad de vida. Quisiera me analizaran lo siguiente: Si una persona está acostumbrada a vivir de manera tribal, está acostumbrado a un jefe, que normalmente no se propone, ni se mantiene, de manera democrática, sino a la fuerza. Si esas mismas personas tienen carencias de reglas claras de responsabilidad ciudadana, y la corrupción es el orden pleno del funcionamiento social, entendemos que Haití es el caldo de cultivo de una o varias guerras contra República Dominicana, y el origen de células terroristas con miras de EEUU, Europa, RD, etc.
Para darles una idea clara del perfi l que se busca para el adoctrinamiento radical, quisiera agregar dos párrafos de una publicación del Instituto Español de Estudios Estratégicos (25 septiembre de 2015, Jordi Torres Rosselló) que dice: “Jóvenes musulmanes sin futuro que viven entre el vacío político y la corrupción endémica, en situaciones de pobreza extrema, desigualdad e injusticia, o perseguidos por regímenes autoritarios, que encuentran en la llamada de la yihad una salida social, política y económica.” … “Los estudios del CPDSI han mostrado que la ausencia de lazos afectivos con un territorio es siempre una de las características que defi nen a los jóvenes convencidos por el discurso del islam radical.” Luchemos rápido por nuestro país porque “lo que está a la vista, no necesita espejuelos”.

El “motorismo” desangra al país

El 62 por ciento de los accidentes fatales en el tránsito ha involucrado motores; mientras el 80 por ciento de los atracos y aventuras delictivas, también con alto saldo de muertes, se perpetran desde estos vehículos.
El “motorismo”, como se puede percibir, está desangrando al país. Y a ese factor es que preponderantemente debemos prestarle atención para intentar un esfuerzo serio de minimizar sus devastadores impactos.
Solo el año pasado murieron 2,122 personas, la mayoría en accidentes de motores. Esto significa que de cada 10 personas muertas en estas circunstancias, siete andaban en este tipo de vehículos.
Esas estadísticas abarcan únicamente a las muertes contabilizadas en el momento, no las que ocurrieron tiempo después de esos accidentes. Por tanto, el desangramiento es mayor.
Desde los motores es que se cometen la mayoría de los atentados fatales, los atracos, los robos, así como las más comunes infracciones a las leyes del tránsito, acompañadas de las osadas e imprudentes formas de conducirlos.
¿Qué espera, pues, la sociedad para reaccionar con firmeza ante esta mortal epidemia del motorismo?
Si el país supiera que por causa de estos accidentes, ya no solo de motores sino de todo tipo de vehículos, hubo un gasto social de 165,500 millones de pesos para responder a costos hospitalarios,  traslado y atención a víctimas, operativos de emergencia, combustibles y otros conexos, reaccionaríamos de otra manera.
Hay que enfrentar ya la hemorragia del “motorismo”, que se lleva la vida o incapacita a miles de personas, tanto en accidentes como en acciones delictivas, como si se tratara de lo que realmente es y no queremos ver: la principal amenaza a la seguridad ciudadana de los tiempos modernos.

Gravísima denuncia

Ha dicho el ministro de Medio Ambiente que “nuestros bosques, hechos carbón, abastecen las calles de Haití”.
Y ha añadido: “Hacemos todo lo que esté a nuestro alcance para frenar la tala y destruir los hornos, pero es materialmente imposible vigilar cada palmo de nuestros montes e impedir que sigan cortando, quemando, trafi cando”.
Dos verdades desoladoras.
Estamos en presencia de una especie de cáncer ecológico que hace metástasis, matando las defensas inmunológicas de nuestra naturaleza, en otras palabras, amenazando la misma vida de los dominicanos.
En la medida en que nuestros bosques pierden su capacidad de ser el escudo o cobertura de la tierra esta pierde fertilidad y deja de ser una fuente productora de alimentos.
Deja de ser, también, el factor generador de lluvias; y sin lluvias no podemos tener ríos ni grandes depósitos de agua para asegurar la vida humana.
Una verdadera catástrofe ambiental que, unida a los cambios climáticos que experimenta el planeta, solo conduce al precipicio de las extinciones de los recursos naturales.
Haití es un ejemplo terriblemente elocuente.
Tratando de evitar ese derrotero, los gobiernos dominicanos han invertido sumas multimillonarias y esfuerzo humano para proteger y reforestar los bosques y frenar en lo posible la tala y quema de árboles.
Esos esfuerzos han permitido que el país preserve su capa forestal y que su producción de alimentos, energía hidroeléctrica y suministro de agua para la agricultura y las necesidades humanas se encuentren hoy en niveles aceptables.
Pero todo eso lo podemos perder, o ya lo estamos perdiendo, por culpa de la acción depredadora de aquellos que, como dice el ministro de Medio Ambiente, convierten en carbón nuestros bosques para suplir esa fuente de energía a los haitianos, que destruyeron la suya.
No hay que romperse la cabeza para solucionar de cuajo esta lesiva acción depredadora. El gobierno al cual le sirve el ministro de Medio Ambiente debe saber cuál es el remedio efi caz.
Si no lo sabe o no quiere aplicarlo, pues preparémonos para cantarle un réquiem a nuestro país.

Que devuelvan las multas

A los conductores de vehículos que fueron multados con mil pesos por tener los vidrios entintados hay que devolverles este dinero, sin más ni más, por ser el producto de una ilegalidad.
Se calcula que solo el año pasado la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) acreditó 3,865 multas por esta supuesta infracción. No tenemos una idea de cuántas de ellas fueron pagadas y, a su vez, remitidas las sumas a la Procuraduría General de la República.
Pero las que cobró Amet y remitió a la Procuraduría, tanto el año pasado como en los días recientes en que se multiplicaron las quejas de los afectados, deben ser devueltas, en buena justicia, a quienes las honraron.
Por una simple razón: la infracción por la cual fueron impuestas no es tal. Por tanto, el cobro se reputa ilegal y ni la Amet ni la Procuraduría, que las asumieron como legales, pueden quedarse con el dinero.
Tienen que devolverlo a los ciudadanos que lo pagaron.
Con más razón ahora que la Amet ha emitido un memorándum a sus agentes prohibiéndoles que detengan a los vehículos con vidrios entintados y les apliquen multas por esa sola condición.
Más allá de las multas por los vidrios entintados, hay otras que no se justifi can y que caen dentro del plano de la ilegalidad. Son aquellas que se han acreditado a personas a las que evidentemente les usurparon su identidad, porque aparecen como infractores de algunas normas que jamás violaron.
En unos casos porque ni siquiera poseían vehículos de motor ni licencias de conducir o porque residían fuera del país en los lapsos en que, de acuerdo con los registros de la Amet, presuntamente cometieron las faltas.
Esta última situación exige de una investigación profunda, ya que es absolutamente anormal e injusta. Seguimos creyendo, como lo dijimos ayer, que en esto hay gato entre macuto, un macuto tan grande como el gato que alberga dentro.

Valor económico del cambio climático

  • Valor económico del cambio climático
DARIS JAVIER CUEVAS
El valor económico del cambio climático a escala planetaria fue advertido por el economista y académico británico Nicholas Stern cuando sostuvo que “no luchar contra el cambio climático será muchísimo más costoso que combatirlo”, el cual se produjo en el año 2006. Estos criterios que han servido en lo adelante de plataforma para estructurar el discurso económico del cambio climático, lo que ha permitido cuantificar los impactos y costes derivados del mismo y ha proporcionado las herramientas únicas y firmes para la toma de decisiones, sustentadas por la economía ambiental.
Bajo ese enfoque se tiene la precisión que el cambio climático representa un reto único para la economía, pudiéndose afirmar que las variaciones que se producirán en el mercado han de ser objeto de un análisis económico global en el que se deben abordar las consecuencias a largo plazo así como los riesgos y las incertidumbres que el cambio climático está provocando en la economía global, pues en tal sentido se ha llegado a la conclusión que se necesita una inversión equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático a escala planetaria.
Pero resulta que la puesta en práctica de medidas para reducir el impacto del calentamiento global deberá entenderse como una inversión para evitar el riesgo de consecuencias muy graves en el futuro. Si estas inversiones se realizan acertadamente, los costes serán razonables y, al mismo tiempo, se abrirá una amplia gama de oportunidades de crecimiento y desarrollo.
En este sentido es que las advertencias del economista Nicholas Stern adquiere una gran trascendencia cuando analiza los costes económicos del impacto del clima teniendo en cuenta tres elementos, por un lado, considerando las consecuencias del cambio climático sobre la economía, sobre la vida humana y sobre el medio ambiente, examinando los costes de las diferentes tecnologías y estrategias para reducir las emisiones de gases invernadero. En segundo lugar utilizando modelos económicos de evaluación integrada que calculen el impacto económico, así como estudiando los modelos macroeconómicos que se ocupen de los costes y consecuencias de la transición a sistemas energéticos bajos en carbono y por último comparando el costo social del carbono en las diferentes partes del mundo.
Tomando en cuenta tales consideraciones, se interpretar que el cambio climático es una seria amenaza para el mundo en desarrollo y un importante obstáculo para la reducción continuada de la pobreza en sus múltiples dimensiones. En este sentido, el calentamiento global constituye una amenaza contra los elementos básicos de la vida humana en las distintas partes del mundo como son el acceso al suministro de agua, la producción de alimentos, la salud, el uso de las tierras y el medio ambiente.
La dinámica en la que está envuelta la economía mundial es que el PIB que hoy se exhibe como éxito económico es el fruto de la contaminación ambiental y una de las razones principales de la contaminación del aire es la combustión de diesel y carbón, el cual se calcula que 3,7 millones de muertes son atribuibles a la exposición a humos en el exterior, mientras que 4,3 millones resultan de la mala ventilación de los hogares. En más de 34 países de economía importante, el transporte motorizado ya provoca la mitad de las muertes prematuras debidas a la contaminación por partículas.
Por igual, la combustión de carbón también es la mayor fuente de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático, que causa alrededor de 150.000 muertes prematuras por año y plantea un riesgo a gran escala para este siglo XXI y los venideros.
Para los científicos y economistas que han comenzado a investigar desde hace un tiempo, las graves consecuencias económicas, y con el medioambiente, sostienen que si no somos capaces de reducir las emisiones globales de carbono de forma rápida y profunda, lo más caro que podemos hacer es no hacer nada.
En tal sentido sostienen que las principales consecuencias del cambio climático, económicamente son los daños a la propiedad y la infraestructura, la pérdida de productividad, la migración masiva y amenazas en la seguridad y afrontar los costos económicos, sociales y medio ambientales.
Visto así el panorama, y sus consecuencias económicas, son esas las razones poderosas que entran en juego con el anuncio de que EEUU como primera potencia mundial del Acuerdo de París y el segundo mayor emisor de gases contaminantes se retira del pacto. Este acuerdo, sellado en 2015 por casi 200 países, establece un calendario de reducción de las emisiones para paliar los efectos del cambio climático, por lo que esta potencia económica con su abandono incrementa la exposición al riesgo medio ambiental, reduce su colaboración e incorpora un elemento de vulnerabilidad para la desaceleración de la economía global.
El autor es economista

¿Impeachment contra Danilo?


Por Nelson Encarnación

Plantear en la República Dominicana la destitución del presidente Danilo Medina como parte de una ecuación política, es una de las formas más miserables de perder el tiempo, o, en el mejor de los casos, una expresión de la majadería de gente que carece de imaginación.Pero más aún, situar esa remota eventualidad en el centro de las confrontaciones internas en el Partido de la Liberación Dominicana apunta en la dirección equivocada y solo persigue agudizar las contradicciones en esa formación política.

Para empezar, en nuestro país no existe tradición de juicio político, lo cual, sin embargo, no impide que se pueda realizar. De hecho, figura bien definido en los artículos 80 y 83 de la Constitución, que definen las respectivas atribuciones del Senado y de la Cámara de Diputados.

A lo que me refiero, de entrada, es a que en más de un siglo ningún Presidente ha comparecido ante las barras del Senado para ser sometido a impeachment, lo que significa que varias generaciones ignoran estos procesos.

Sin embargo, este no es el obstáculo principal para llevar adelante un proceso de destitución de Danilo, sino la correlación de fuerzas congresionales, cuya mayoría la controla el PLD.

¿Con cuáles legisladores cuentan la oposición, las redes sociales y los grupos verdes para lograr que la Cámara de Diputados reúna las tres cuartas partes para hacer de Ministerio Público que acuse a Danilo ante el Senado?

Más aún, ¿cuántos votos tienen esos grupos para obtener un juicio político que saque a Danilo de la Presidencia de la República y se inicie el proceso sucesorio que establece la Carta Magna? Además, ¿sobre cuáles bases se pudiera imputar al jefe del Estado?

Un dato importante es que si Danilo saliera del poder en esas circunstancias no sería necesario ninguno de los mecanismos extraordinarios que contempla la Constitución para los casos de ausencia definitiva del Presidente. ¿O en la descabellada ecuación figura salir también de Margarita Cedeño?

¿Puede alguien en sus cabales insinuar siquiera que dentro del PLD pueda gestarse un movimiento que atente de cualquier manera contra sus gobernantes?

Las elucubraciones en esa dirección solo buscan sembrar cizañas en el PLD con la manifiesta intención de minar la armonía partidaria, aunque algunos se presenten como amigos, unos, del Presidente Medina, y otros del expresidente Leonel Fernández.

No creo que sean una cosa ni la otra; percibo que juegan a otros intereses que procuran desplazar al PLD del poder, posibilidad que se visibiliza en la medida en que los peledeístas caigan en el “galloloquismo democrático”.

O quizá sean sueños de una noche de verano, cuando el sofocante calor tropical suele poner a la gente a soñar disparates. 


Prácticas malsanas con las “carabelitas”

El propio Sistema Nacional de Salud ha reconocido que opera un negocio con las llamadas prótesis “carabelitas”, que se implantan en cirugías ortopédicas y traumatológicas sin ninguna garantía.
Pero más que reconocerla, el SNS ha revelado que esa “práctica malsana” había sido denunciada varias veces por pacientes que fueron conminados a adquirirlas, so pena de no ser operados por sus médicos.
Según el director del SNS, Nelson Rodríguez Monegro, ha admitido al LISTÍN DIARIO que “hay muchos profesionales del área de la ortopedia que tienen negocios de venta de ese tipo de insumos (los materiales de osteosíntesis y prótesis)”.
Y algo más grave aún: que esos negocios o empresas no legalizadas, en complicidad con centros de salud “inducen de una y otra manera a los pacientes o familiares a que les compren esos equipos a dichas empresas, sin saber los afectados que son de dudosa calidad y eficiencia.
Muy responsable resulta, en este contexto, la decisión que ha tomado el director del SNS de requerir a las direcciones de hospitales públicos que localicen a cada uno de los pacientes engañados para documentar sus casos.
Esto tiene que conducir a dos cosas: a la sanción de los involucrados en esa “práctica malsana” y a prevenir la comercialización e implantación en el país de esas prótesis “carabelitas”, ya que el Estado no puede hacerse cómplice, por inacción o miedo, de acciones que perjudiquen la salud humana.
En el ínterin, es deber del Estado establecer oficialmente un protocolo o sistema de certificación de calidad de estos implantes para garantizar una mejor protección de los pacientes y un mecanismo de denuncia para procesar las denuncias cuando médicos o clínicas obligan a usar las “carabelitas”, por puro negocio, al que tampoco deberían prestarse las aseguradoras de riesgos de la salud para hacerles el juego.

Gimbernard, un navegante a contracorriente


Su pluma destilaba maravillas igual que los magistrales sonidos de su violín. Sus manos la guiaban como si tuviera entre ellas su inconfundible batuta de director de orquesta.
Su memoria, prodigiosa, siempre estaba atenta al conocimiento, a la sapiencia, a la labor fundadora.
Jacinto Gimbernard acaba de morir y con él se termina una época gloriosa para la cultura dominicana donde el valor de la inteligencia podía mucho más que la fuerza del dinero.
Junto a su obra como instrumentista y director de orquesta, sobresalió como escritor, siempre volando alto a pesar de su manera de entender que la inmortalidad llegaba cuando más silenciosa fuera la vida.
Fue un navegante solitario, siempre a contracorriente, pero no pasó inadvertido para los grandes dominicanos.
Manuel Rueda lo descubre y lo lleva como una de las principales firmas del suplemento Isla Abierta, del periódico Hoy. A la muerte del meritorio poeta montecristeño, fue designado como director ejecutivo de la Fundación Corripio, desde la cual realizó una valiosa función que le ganó el cariño y el respeto de la sociedad dominicana que lo vio como un ejemplo a seguir, tanto en el terreno cultural como en el de las ideas y en la conducta personal.
Ante su muerte, el país pierde a un ser insustituible, a uno de esos hombres que solo miran de frente y que con educación, finura y firmeza, expresan sus verdades y señalan los males que nos aquejan.
En tiempos donde el país necesita paradigmas en todos los campos de la vida nacional, la figura de Jacinto Gimbernard es un ejemplo a imitar. Hombres como él no mueren. No pueden morir. No van a morir jamás porque: “Dejan huellas profundas en el lomo más fiero y en el pecho más fuerte”.
Él sobrepasó la impronta del músico, del escritor, del ejecutivo. Para nosotros simboliza la imagen del ser insustituible.
Paz a sus restos..

FUERA DE CÁMARA

Descuidismo verde

  • Descuidismo verde
CÉSAR MEDINA
Lobarnechea1@hotmail.com
En la Policía les dicen “descuidistas” a los carteristas que desarrollan habilidad para aprovechar multitudes y sustraer objetos de valor a los desprevenidos: a los hombres les llevan las carteras, o les sacan el dinero del bolsillo largo del pantalón, abren de forma casi mágica el bolso de una mujer para sustraer su contenido, arrebatan celulares, relojes… se llevan todo lo que pueden a veces con violencia.
Se han producido casos extremos por curiosos: en el sepelio del presidente Antonio Guzmán --la tarde del 4 de julio de 198 2en el cementerio municipal de Santiago--, al Presidente que lo relevó, Jacobo Majluta, le sustrajeron la cartera en medio de la multitud. Nunca la encontraron ni apresaron al “descuidista”.
En ese mismo camposanto se han verificado casos parecidos en varios entierros “de primera” con gran concurrencia.
Cuando velaron a Peña Gómez, en el Centro Olímpico, se denunciaron veintenas de robos a manos de los carteristas. Las campañas electorales son pródigas en ese tipo de hurto callejero por los mítines, las marchas, las caravanas. Por eso la Policía recomienda ir a esas actividades sin prendas, sin cartera, sin dinero… Los llamados “descuidistas” aprovechan siempre las aglomeraciones de personas porque les permiten proximidad sin levantar sospecha. En cada mitin, en cada marcha, en cada desfile, se roban decenas de carteras mediante esa modalidad, arrebatan relojes, sustraen celulares, introducen con sigilo sus “manos de seda” en bolsillos ajenos para robar dinero porque esos son los escenarios perfectos para ese tipo de ratería callejera.
PN los tiene fichados
En la Policía hay un departamento --antes se llamaba Investigaciones Criminales--, que se empeña en controlar a los “descuidistas” que son siempre los mismos y a quienes esa institución tiene fichados, ubicados y agrupados por especialidad. Por ejemplo, los que más abundan son los llamados “manos de seda” que son capaces de sacar una cartera en fracciones de minutos sin que la víctima sienta el más ligero movimiento en su bolsillo.
Cuando se quiere esclarecer un caso en particular, los agentes saben casi exactamente a quién buscar, adónde ir, cuál casa allanar, y muy pocas veces fallan en sus cálculos… Por supuesto, no se puede negar que esos sujetos “boronean” a algunos agentes y a veces actúan con su protección.
Pero siempre la Policía hace la misma advertencia: ¡No se descuide con los carteristas!, en evidencia de que el “descuidista” no es la víctima a quien le roban la cartera sino el ladrón que desarrolla habilidad para meter la mano en bolsillo ajeno sin que el dueño del bolsillo perciba que le respiran cerca.
Ese modo de ratería callejera ha existido siempre, desde los tiempos del capitán Ripley, que por décadas fue el azote de cacos y ladronzuelos capitaleños…
Y ahora… con los verdes
Es exactamente lo que está ocurriendo en las marchas verdes “contra la impunidad y la corrupción”. El pasado domingo en Azua se constituyeron en el azote del día. Sus organizadores han denunciado la posibilidad de que se trate de “una trama” para afectar a los participantes o para ahuyentarlos de esos escenarios.
Un hombre que se identifica como Rafael Calderón --obviamente que no es el senador peledeísta de esa provincia--, y otro de nombre Benjamín Batista hicieron una denuncia interesante: tres individuos, entre ellos una mujer, se les acercaron y les despojaron de 60 mil pesos que les habían entregado los organizadores para pagar el autobús que trasladó a un grupo de manifestantes de Barahona.
El director de la Policía, Nelson Peguero Paredes, debe ponerle atención a eso.
Pero el caso aporta una idea del dineral que se gasta en cada una de esas marchas: RD$60 mil solo para un microbús… Vale la pregunta: ¿Quién los está financiando?
VISIÓN GLOBAL
Por Nelson Encarnación

 Falta de información y desinformación

Es frecuente que cuando en determinado asunto de gran importancia está ausente la información, su lugar lo ocupa la desinformación con su carga perniciosa en todos los sentidos. Es casi un axioma.
Resulta igual que en la guerra. Siempre hemos sabido que en una guerra la primera baja es la verdad.

En el caso de las investigaciones que el Ministerio Público lleva a cabo en torno al laborantismo delictivo de la constructora Odebrecht, la falta de información ha dejado espacio a la desinformación, y ésta, a su vez, a la manipulación y al deseo de dañar.

Como suele ocurrir en estos casos, cada cabeza es un mundo, y en ese mundo caben todas las travesuras en perjuicio de destinatarios preseleccionados con segundas intenciones.

Todo este trance se ha debido a un mal manejo inicial del caso por parte del procurador general de la República, a quien algunos atribuyen falta de pericia para el abordaje de un expediente que apunta a un impacto tremendo en términos más político que jurídico.

No creo que el doctor Jean Alain Rodríguez carezca del "expertise" que se requiere para enfrentar este expediente, pues en la Procuraduría General de la República prestan sus servicios una batería de dinosaurios del Derecho que le aportan años de experiencia.

Sin embargo, el traspiés que dio la Procuraduría con el primer acuerdo de homologación con Odebrecht, el cual fue devuelto por el juez José Alejandro Vargas debido a vicios de procedimiento, puso en evidencia serias debilidades del Ministerio Público, las que fueron superadas en la segunda versión.

Pero esto no es lo más preocupante, sino el hecho de que debido al manejo defectuoso de la información el Ministerio Público haya dejado que un tema tan delicado sea parte de las especulaciones con la filtración de nombres, reales o supuestos, implicados en la trama de sobornos de la constructora brasileña.

El problema tiene implicaciones más complicadas que la simple filtración. Va a suceder que si una o varias de las personas incluidas en las listas resultan que no figuraban en las mismas, la reacción natural de la calle será que fueron excluidas por conveniencias políticas y partidarias.

Y obviamente que el destinatario directo de las sospechas serán el Gobierno y el Partido de la Liberación 
Dominicana, sobre los que han caído todos los demonios, a pesar de que las acciones de los posibles implicados son personales y no colectivas.

En conclusión: creo que el procurador Rodríguez debió tener un manejo más adecuado del caso para evitar la ola de especulaciones y desinformación que podrían afectar sensiblemente el fondo del proceso. Lo que queremos es que quienes disfrutaron la fiesta paguen la cuenta. 

Apropósito de Diandino
 La coartada perfecta para e Inicio reeleccionista del Danilismo
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Por Luesmil Castor

Al parecer, ya pasada la tregua de los 100 días, que se le dan a los gobiernos para que ajusten el aparato gubernativo, se ha montado de nuevo el tren de la reelección, por lo visto la dinámica apunta a ser distinta de la aplicada en el cuatreño pasado, no es para menos, se puede presumir que la escaramuza política anda ahora por la pronta ejecutoria o respuestas a denuncias que puedan generar golpes de efectos en el eco de la opinión pública y esto lo deja evidenciado lo que sucedió contra el cuadro leonelista, Diandino Peña.

Sin haber concluido el primer año del segundo mandato, se preparan los motores para una posible reelección danilista.

Para más de uno de los entendidos políticos, la destitución de Diandino Peña, bajo la sombra poco cobijadora del programa en que la periodista Alicia Ortega presentó, el cuestionamiento al accionar empresarial en que se mueve, el hasta ayer hombre fuerte del leonelismo, en el actual gobierno peledeístas.

Es que para nadie es un secreto, que este ingeniero, catapultó en un momento de los gobiernos del entonces presidente Leonel Fernández, el mayor de los poderes económico del partido de gobierno, hasta que otro ingeniero, Félix Bautista lo desplazó; pero estemos claro, que eso no le hizo mella, pues siguió al frente de el mayor megaproyecto vial de esa organización política en el poder por los últimos 13 años (2004-2017).

Desde mi mirada, imposible de alcanzar los escondrijos del peledeísmo, hay varias lecturas que hacerle a dicha acción: A) Una primera hipótesis es, que retoman las rivalidades entre las dos tendencias en pugna por el poder, a sabiendas de que Diandino es un hombre hasta el momento intocable del leonelismo. B) Un segundo enfoque es, que el presidente Medina dio como bueno y válido lo presentado por la periodista Alicia Ortega y que la misma golpea moral y éticamente un cuadro de la acera de enfrente, pero de su propia organización. C) Un tercer factor lo es, que este es el primer metamensaje, que se activa la maquinaria para una nueva posible repostulación del danilismo, con el actual mandatario encabezando la boleta, aunque sea, por el partido o movimiento de Memín Fogarate.

La otra rápida reacción que manda mensajes reeleccionista lo fue el del caso del peregrino de Moca. Estos dos últimos casos, el de Diandino y el peregrino, dicen que para muchos los mismos son parte de los aprestos del equipo de dirección política particular del señor presidente. Pero recordemos que no fue así, con la denuncia de Nuria Piera y sobre la comunicadora Yolanda Martínez.

Es por ello que ya muchos dicen olfatear, como mismo se olfatea la copia desvergonzada del ¨Brincar Charquitos¨ que hicieron de la campaña del 1973 de Carlos Andrés Pérez en la otrora Venezuela de los petrodólares.

En el pasado cuatrienio, permitió que se buscara expertos internacionales, para que montara una campaña de recuperación de la imagen del presidente de su equipo íntimo, quería reelegir desde minutos antes de ganar las elecciones del 2012, fue fundamentalmente, porque antes de los 100 días de tregua ya su imagen tenía una mala colocación en el imaginario colectivo de los ciudadanos y esto había que revertirlo y poder recuperar el proyecto de seguir montado en el palo por 4 años más.

Para refrescar la memoria y demostrar por demás, que no son inventos y muchos menos mal querencias ideológicas con el gobierno de turno y el equipo que dirige, veamos dos titulares de periódicos nacionales de la época refiriendo a lo delicado del fenómeno del que hacemos mención, Veamos:

Titular- En menos de cien días al gobierno de Danilo Medina le han hecho 372 protestas. El miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, José Ramón -Monchy- Fadul, consideró que al presidente Danilo Medina no lo han dejado gobernar, puesto que al día de hoy le han hecho 372 manifestaciones de protestas. El también ministro de Interior y Policía declaró, que en el país existen sectores y personas que se han desesperado y que están mirando a las próximas elecciones sin pasar los 100 días de gobierno.

Titular- Las protestas sociales buscan respuestas del Gobierno de Danilo Medina

La analista político, Rosario Espinal, señala que en los primeros 100 días del actual gobierno peledeístas se contaron más de 600 protestas a nivel nacional, situación que "llevó a que dirigentes del PLD declararan que a Danilo Medina no le habían dado los 100 días de tregua". Pasados esos 100 días el 24 de noviembre de 2012, las protestas han continuado.Como podemos ver la reputada analista política, fué mucho más lejos en la cifra aportada sobre el número de huelga realizada en esos primeros meses del inicio del primer gobierno del presidente Danilo Medina Sánchez.

El equipo sabelotodo del marketing político moderno, del neoliberal siglo XXI, que operan como una logia y que vinieron en su gran mayoría del tercer sector o de las Organizaciones No Gubernamentales, dónde fueron consultores o planificadores, copiaron fielmente en su esencia aquella campaña reconocida por todos, los que desandamos en éste mundo, como una de las mejores trabajadas; pero también como una de las más costosa en la historia del marketing político internacional, fue una joya, eso sí. Y lo fue, porque fue la primera vez que Carlos Andrés Pérez se presentaba a una de estas contiendas, que entonces experimentaría un cambio radical.
—La de 1973 dio inicio, en el país y la subregión, a la “americanización” de las campañas
—explica la consultora Carmen Beatriz Fernández
—. Venezuela fue uno de los países pioneros en la aplicación de conceptos de marketing político, al american style. Desfilaron por esa campaña dos grandes figuras: Joe Napolitan, con AD; y el recientemente fallecido David Garth, con Copei. Ambos fueron precursores del marketing político global cuyo principal aporte venía por el lado del empleo profuso de la investigación de opinión pública en la construcción del mensaje, así como la conducción de la campaña.
Aunque bien hay que aclarar, que de seguro el presidente sí que no lo sabe, que es probable el hecho, de que el equipo extra partido PLD, venido de la sociedad civil o tercera vía como también se le llama, no estuvieran conocimiento de que ya con una antelación de más de tres décadas, ya una campaña de este estilo se había aplicado en el continente y para mala suerte, bien cerca de nuestro país, pero ello no lo exonera de culpa, ya que entonces recae sobre ellos el afamado complejo de Guacanagarix, de creer que todo lo que no es del patio, es decir lo que nos llega del extranjero, es superior a lo que se pueda hacer o aplicar desde el terruño nacional.
De ahí, que la inocencia o el desconocimiento de la realización de esta campaña no lo exculpa, al contrario lo incrimina más en todos los sentidos de la palabra, es así como coinciden en contratar ellos también sabiéndolo o no una de las compañías que en el actual marketing político de la región estaba teniendo los mayores éxitos electorales y de subida de presidente la ¨Polistepeque Comunicación y Marketing¨, empresa de comunicación del brasileño Joao Santana, quien pasó a ser asesor directo de la imagen y accionar político del presidente

Como modestamente tenemos conocimiento de la campaña famosa de los Adecos en 1973 en Venezuela, tenemos que aclararle a los gentiles lectores, que esta fue una campaña en la que el punto duro a mostrar era el de un candidato fuerte, incansable, con un interés marcado en congraciarse y untarse de la gente común, de la gente del pueblo, de los ciudadanos corrientes como dicen los sociólogos del capitalismos salvaje, que se viera a un Carlos Andrés desafiante, dispuesto confrontar los males sociales en el terreno donde están, conocerlo, empaparse de la realidad del país, esa fue la esencia y lo lograron, con esta campaña se marcó un antes y un después en el marketing político en la región.
La simbiosis y sinergia del éxito reeleccionista
El grupo dominicano, con asesores brasileños fue creando una atmósfera en país durante los meses de gobierno, bajo el slogan de ¨haciendo lo que nunca se ha hecho¨,, pero con una ligera diferencia, que fue la de hacer un mayor énfasis o marcado esfuerzo en hacer aparentar al presidente Danilo Medina, como un hombre sencillo, humilde, de pueblo adentro, bonachón con los campesinos y habitantes de los barrios, en otras palabras el presidente de los pobres, aquel que buscaba equidad entre los que muchos tienen y los que no tienen nada.
Ese fue el aparente cambio, el de un presidente que no anda con una simulación de silla presidencial al rastro, el de un presidente que se pone en manga de camisa y baja del solio presidencial para hablar con los pobres, con los campesinos, con las mujeres rurales, esa era la esencia de la reelección y él es la salida porque brinca un charco para llegar donde el pobre que está en el conuco, el brinca o salta un badén porque quiere llegar como el salvador, donde los necesitados de la eternidad, están ese barrio marginado.
Y para tratar de posicionar este discurso mediático, no escatimaron esfuerzos, ni recursos en todos los órdenes, hasta el punto que se prestaron a fingir escenarios (estos estaban previamente estudiados y enlazados, por tanto la casualidad, la espontaneidad nunca existió en dichos saltos, recordemos que desde tiempos inmemorables, si analizamos la sociología del poder en estos solares republicanos, existe una avanzada militar que llega desde semanas antes a inspeccionar las áreas y escenarios donde estará el mando presidencial, de esto se hace todo un mapeo geográfico con antelación, es acaso un dato olvidado por ellos, bueno hay que dudarlo.
Y desde la mirada de la ciencias de la semiótica hay varios elementos que pueden ser identificados, de los cuales ellos no apuntalaron para intentar hacer que fuera más creíble la propuesta de asalto a la opinión pública, la supuesta audacia del presidente, cuando analizamos la fotos vemos que si bien el presidente no va de traje y corbata, no lleva la ropa adecuada para ser aceptado por un campesino o por un residente de un barrio.
Al igual que descuidaron en la toma el fondo fotográfico (en el cual intentan vender un presidente sencillo) pero dejaron la Jeepeta presidencial tras la escena tomada por el fotógrafo, que bien se ve puede inferir fue mandado a cuadrar delante para la posee previamente montada, veamos porque en el análisis de la fotografía desde una perspectiva profesional, estos y otros elementos resaltan a la luz de quienes no nos conformamos con una aparente simple imagen y un dulce texto envenenando de un supuesto sabor a pueblo, a barrio.

Ciencia y ficción, la contraposición en el análisis de la fotografía

Veamos esta perla, donde por medio de la ciencia de la semiótica o semiología se puede demostrar el efecto de la trampa conceptual, de la manipulación mediática, como ya comentamos en párrafos anteriores esto no es nuevo en el marketing político, lo que si fue nuevo, fue el intento de construcción en el día a día de los medios sobre todo radio, televisión, periódicos y blog de la imagen de un presidente sencillo, humilde, preocupado por los pobres, quisieron vender un presidente de a pie, capaz de sentir dolor y sensibilizarse por los más desposeídos. Recordemos, que le mostramos en párrafos anteriores que en la campaña de Carlos Andrés Pérez, en Venezuela duró uno nueve meses y aquí en cambio duró la construcción algo cerca de tres años, ahí la diferencia.

Vendieron la imagen mediática (pero no así la real), de un presidente diferente al saliente, la de un presidente que en manga de camisa va en auxilio de los pobres, aunque sea con los dineros de los impuestos que pagamos los dominicanos. La imagen de un presidente, que no solo despacha desde un cuarto frío en el palacio nacional, sino la de un presidente capaz de ¨hacer lo que nunca se ha hecho¨, juntarse con las chusmas y escucharlos por un voto en la próxima reelección, de la que sin ellos darse cuenta estaba montándose a costa de ese sacrificio político, del cual el ciudadano común era parte de la trampa o gancho de opinión pública sin saberlo.

Pero además recordemos dicho sea de paso, que tampoco era original el de que nunca se ha hecho, pues ya el presidente Balaguer en su últimos 10 años estableció la visitas a los pueblos, como especie de ¨consejo de gobierno en las provincias¨, recuerdo que esto se hacia todos los jueves, y allí se llevaba a todos los representantes de la prensa nacional, recuerdo que estos consejos se escuchaban a representantes de la poblaciones hacer los pedidos de sus necesidades y se le permitía a los periodistas hacer preguntas al presidente, por lo que no fue más de una vez en la que hubo choque entre periodista y el ejecutivo.

Conclusión
Como podemos ver de manera muy costosa (aunque no se tiene cifras a manos-por el gasto logístico uno intuye) al actual presidente Danilo Medina Sánchez, en el desarrollo de los días y semanas y meses y años del pasado gobierno se le fue haciendo una campaña reeleccionista que fue exitosa en tanto logro su objetivo de dejarlo en el poder o como dicen en buen dominicano con la noña puesta por 4 años más, que cuánto le costó ésto al pueblo dominicano, al erario, bueno, eso no lo sabemos.

Pero, se puede partir de la siguiente premisa, que nos puede arrojar un poco de luz, el Banco Central y así corroborado por los organismos internacionales del sector económico, han dicho que la economía de la República Dominicana ha tenido un franco y un irreal crecimiento, con muchos puntos porcentuales incluso que otros países de economía mayor que la nuestra y con mayores condiciones para crecer más, sin embargo el nivel de pobreza que abraza hoy a la nación no es correspondido con el crecimiento económico. Más riqueza económica, pero menos pobres pasan a una mejor calidad de vida.

Una campaña, para la recuperación de la imagen del presidente Medina, con miras a una repostulación presidencial tuvo un invaluable costo político, social, económico y como hemos podido demostrar con documentación irrefutable, un costo que también alcanzo el costo moral y ético de un equipo que no escatimó ningún esfuerzo para lograr sus objetivos y ver satisfecha sus metas. Por ello parte del paquete era la operación amordaza a base de papeletas de los medios de comunicación de masas, tal y como ya se había hecho en otros países como Brasil, El Salvador entre otros.

En el caso dominicano, se alinearon cientos de medios que fueron desde los más encumbrados del Periodismo Dominicano, hasta los portales y blog más ínfimos en competencia con la gran prensa, todos fueron alienados, igual pasó con los principales programas de radio y televisión de todo el país, y ni hablar de los noticiarios creadores de opinión en la geografía nacional. Verbigracia, veamos lo que escribió un Bloguero al respecto en un portal digital del Sur del país, que bien pudo ser él, pero igual recordemos que a todos los medios se le despacha desde una oficina especial en palacio, lo que deben publicar en cada medio, o comentar en cada programa por el pago que le sale bajo la sombrilla de ¨publicidad¨. Veamos: ¨El presidente Medina ha mostrado que disfruta de las gentes sencillas, que no le incomoda compartir con ellas. Pero la política dificulta ver más allá del poder y las redes clientelares. Los pueblos, sin embargo, siguen soñando con gobernantes que piensen verdaderamente en ellos. Danilo Medina no parece tener mucho que temer a lo que vendría después, y, de seguir con tanta popularidad como hasta ahora, tendría como ninguno de sus antecesores la oportunidad de hacer grandes cosas para su pueblo, lo que otros no pudieron o se atrevieron. Dios, la patria y su familia, las gentes humildes y la posteridad se lo tendrán en cuenta¨.




Soberbia iniquidad

Más que un “gravísimo error”, es una soberbia iniquidad la que cometió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al acusar a nuestro país, junto a Cuba y Venezuela, de “violar de manera masiva, grave y sistemática” los derechos de los ciudadanos haitianos.
Iniquidad, decimos nosotros, porque no es la primera vez que esa comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha esgrimido iguales acusaciones contra nuestro país, apoyándose en cifras o denuncias cuestionables o no confiables que, a la larga, quedaron evidenciadas como sesgadas.
Ahora el secretario general de la OEA, Luis Almagro, acaba de reconocer que la CIDH utilizó “informes completamente desactualizados” para colocar a la República Dominicana en una infamante “lista negra” de países que violan los derechos humanos, error que tildó de “gravísimo” y que ha prometido enmendar lo más rápido posible.
En detalle, la acusación que le hace la CIDH a nuestro país es que aquí persiste una discriminación racial estructural contra personas de ascendencia haitiana o percibidas como tales, “lo cual ha impactado en el reconocimiento de la nacionalidad, deportaciones, expulsiones, operativos migratorios y expulsiones colectivas”.
Lo que es “gravísimo” no es el error o desacierto de la CIDH al usar informes desactualizados, sino la maldad que inyectó al veredicto para humillarnos y denigrarnos metiéndonos en una “lista negra” de violadores de derechos humanos, cuando lo cierto y demostrable es que somos todo lo contrario.
Porque aquí hemos sido demasiado indulgentes, complacientes y cedentes con los haitianos ilegales, permitiéndoles asentarse en ciudades y campos, abriéndoles las puertas de acceso a servicios de salud y educación, a los empleos en la agricultura, la construcción y el turismo, sin mayores restricciones, una ventaja que a veces ni los mismos dominicanos pueden tener.
Es penoso que un órgano independiente de la OEA, llamado a una misión tan importante como la de velar por el respeto a los derechos humanos, cometa estos deslices influenciado por intereses de grupos que manipulan cifras e hiperbolizan situaciones para que, luego, gobiernos extranjeros ejerzan presiones contra la soberanía y las leyes dominicanas.
Esta experiencia, o este “gravísimo error”, pone en entredicho la credibilidad de la CIDH de cara a los países de América Latina y del mundo.

Venezuela: diálogo, guerra civil e intervención

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 Al punto al que han llegado las cosas, en Venezuela parecen existir solo dos opciones: diálogo o guerra civil. Y esta última daría lugar a una intervención militar liderada por los Estados Unidos. Así de dramático.































De todas, la única humanamente rentable es el diálogo entre el Gobierno y la oposición, pues todo lo demás significaría una catástrofe inconmensurable no solo para los venezolanos sino para toda Sudamérica y de paso el continente completo.

Se podría desatar una guerra de gran intensidad que involucre, sin proponérselo, a Colombia, donde se acaba de poner fin—en más de un noventa por ciento—a un conflicto de más de 50 años, con la firma de los acuerdos entre las FARC y el Gobierno colombiano, solo a la espera de que se completen las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para completar la paz.

Este proceso eventualmente se vendría abajo, ya que esos grupos se podrían reactivar de producirse un conflicto bélico en Venezuela con repercusión en Colombia.

Esta eventualidad, que no es remota, debería servirle de disuasivo al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para no involucrarse en la conspiración contra Venezuela en la cual ha estado inmerso, haciendo causa con varios mandatarios de la región que sobresalen como canallas.

Volvamos al caso. El diálogo es lo único que salva a Venezuela de una confrontación de gran alcance que sumergiría a la nación bolivariana en un inmenso desastre con la posible pérdida de miles de vidas y la destrucción por completo de su aparato productivo.

Así las cosas, las partes confrontadas, si en verdad aman a los venezolanos, deberían emplearse en la tarea de reencauzar el diálogo en que han estado involucrados los ex presidentes Leonel Fernández, Martín Torrijos y José Luis Rodríguez Zapatero, quienes han sostenido este difícil proceso con la ayuda del Vaticano.

No hay ninguna duda de que el trabajo de mediación encomendado por Unasur a los ex mandatarios no ha naufragado principalmente por la tenacidad del doctor Fernández, quien cuenta con el apoyo del chavismo y de los dirigentes menos radicalizados de la oposición que no quisieran ver a su nación nadando en un inmenso mar de sangre.

Quizá los más radicales de la oposición piensan que mientras más se agudizan las contradicciones y entre más violentas se tornan las manifestaciones y las protestas callejeras, en esa misma proporción se acercaría el fin del Gobierno de Nicolás Maduro.

No se necesita ser estratega político ni militar para sostener que si por ahí andan las cosas, se trataría de un mal cálculo, puesto que el chavismo no se dejará tumbar tan fácilmente. Luego, sólo el diálogo es la solución.
 

EDITORIAL

El Nuevo Diario, afianzado en su 36 aniversario

Pocos pensaban, hace 36 años, que la nueva criatura que se integraba a la familia de los diarios dominicanos constituiría un proyecto perdurable.
Pero el tiempo ha demostrado que El Nuevo Diario tenía buena zapata para afi anzarse en un mercado bastante competitivo entonces.
A fuerza de perseverancia y sacrificios, los periodistas que fundaron el diario en 1981 se esmeraron cotidianamente en ofrecer un periódico que abría a todo el público las ventanas del pluralismo.
Apoyados en una estrategia de mercado que apuntaba a cubrir nichos vacíos, El Nuevo Diario consiguió sus propósitos y la prueba más tangible es que ha llegado hoy a su aniversario 36 mostrando una defi nida línea de defensa de los mejores intereses del pueblo dominicano.
El Nuevo Diario conserva su modestia original y desde hace 36 años ha ido escribiendo una historia de fi delidad al compromiso que asumió de ser un medio plural y combativo a la vez contra todo lo que lesionase el sistema democrático del país, bajo cuya atmósfera surgió.
Con el paso del tiempo fue demostrando su capacidad competitiva para agenciarse algunos nichos del mercado publicitario que hoy le garantizan su sostenibilidad y rentabilidad.
En los últimos tiempos ha sido sometido a una diagramación moderna y refuerza su presencia en el mercado con un sitio digital que constantemente informa a sus lectores y gana lectoría en el espacio cibernético.
Es un tabloide que nunca ha faltado a las citas que la prensa independiente ha tenido cuando se trata de defender la libertad de prensa y de expresión, y su director, Persio Maldonado, es desde hace varios años el presidente de ls Sociedad Dominicana de Diarios.
Tanto a él como al resto de su equipo editorial y administrativo, el Listín Diario les dirige hoy una especial congratulación y les desea muchos años más de éxitos y de presencia enaltecedora en la formación de la opinión pública nacional.

Mendigos en la ruta presidencial

        

































Por Nelson Encarnación
Creo que no son muchos los países en cuyas capitales, y en la ruta de sus presidentes, abunden tantos mendigos, por lo demás extranjeros indocumentados que forman parte inocente de una red de criminales que los explotan sin consecuencias legales.

Para conferirle más singularidad al drama, dudo que exista otro caso en que, además del presidente de la República, por esa misma ruta transiten el jefe de la Policía, los directores de Migración, del Departamento Nacional de Investigaciones y muchas autoridades más, para quienes los eventos no están teniendo lugar.

Aterricemos: sucede que por las avenidas Bolívar, Sarasota, Rómulo Betancourt y otras de la parte más movida de la ciudad de Santo Domingo, transitan las principales autoridades del Gobierno, y justo en muchas de sus esquinas opera bajo sol, lluvia y sereno una cantidad importante de mujeres y niños haitianos ejerciendo la mendicidad.

Es obvio que al presidente de la República no le tocarán los cristales del vehículo, pues todos sabemos que el jefe del Estado no se detiene en semáforos. De lo contrario él también tendría que, de cuando en cuando, bajar los vidrios para entregar una dádiva a esos haitianos, la cual, obviamente, no va a ellos sino a los dueños del negocio.

Y es aquí donde el asunto encaja. Resulta que las autoridades saben—o imaginamos que lo saben—que esos haitianos son explotados por una mafia que los distribuye en horas de la mañana en diferentes esquinas y los recoge tarde en la noche.

El presidente de la República no tiene porqué saberlo de manera directa, aunque uno supone que habrá visto esas mujeres con niños en brazos, que en la mayoría de los casos no son hijos de ellas, pidiendo una moneda entre los vehículos, lo mismo que los menores que se disparan hacia los autos poniendo en peligro sus vidas y creando un potencial problema legal a los conductores.

No es el caso de las demás autoridades—jefe de la Policía, directores de Migración y DNI, etc.—, quienes tienen la obligación de perseguir a los delincuentes organizados que explotan esos haitianos, lo que resultaría bastante fácil con sólo dar seguimiento a quienes los distribuyen en la mañana y recogen en la noche.

Las autoridades no pueden permitir eso, ya que ante cualquier accidente fatal en que uno de estos pedigüeños resultase atropellado, nuestro país sería puesto en las cuatro esquinas como tolerante de la trata de personas, con el agravante de que se le imputaría como un Estado permisivo de la explotación de menores.

Y en estos temas, Unicef y otros organismos internacionales son implacables con los países signatarios que violan las convenciones al respecto.
 

Una libertad para todos

La prensa ha cumplido, por décadas, el papel de guardián de las libertades públicas, pero su mayor contribución ha sido la de servir de catalizadora del derecho de cada ser humano a emitir, conocer y debatir todas sus ideas sin ningún género de restricciones.
Mantener incólume esa libertad ha costado muchos sacrificios. Muchos periodistas han caído en la defensa de ese derecho. Por igual, muchos medios han padecido los rigores de la censura o el silencio. Pero quien más pierde cuando se quiebra este pilar es el ciudadano, porque se le priva del sagrado e innato derecho a la libre expresión.
 Hoy se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, una libertad que solo alcanza plenitud cuando la acompaña, en paralelo, la libertad de expresión. Y si bien la primera ha sido burlada y opacada por las políticas coercitivas y ponzoñosas de líderes, gobiernos y criminales intolerantes, la que nos queda, la libertad de expresión, jamás puede perecer en una sociedad.
Sería el fin de esta, pues ambas libertades constituyen el sostén de sus dinámicas humanas y, como si fuera poco, del régimen democrático, base por excelencia para su pleno disfrute y ejercicio.
Por tanto, son inadmisibles los intentos por aplicar normas, generalmente de naturaleza restrictiva, contra la prensa, y peores aún los hechos concretos de control y regulación de sus contenidos, todo lo cual contamina y desnaturaliza el concepto del pluralismo democrático.
Para suerte de la humanidad, el monopolio de la expresión no está únicamente limitado a unos medios tradicionales, como los periódicos. Ya las redes sociales han extendido su cancha y sus audiencias cubren a buena parte de los seres humanos, en cualquier parte del mundo.
Se ejerce, por tanto, una mayor libertad de expresión que, a su vez, refuerza la propia libertad de prensa, porque tienen objetivos mutuamente compatibles.
Desde ambas plataformas se abren las ventanas para que los ciudadanos puedan expresar lo que sienten, criticar lo que deseen y reclamar a los gobiernos satisfacción de sus necesidades primarias y fundamentales.
Los medios tradicionales y las redes sociales juegan en estos momentos un papel esencial en el fortalecimiento de las libertades de prensa y de expresión.
Y esta es la buena noticia, dentro de tantas malas, que impregna luces de esperanzas a la humanidad al celebrarse hoy el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

EDITORIAL

Como caballo desbocado

Venezuela tiene una Asamblea Nacional democráticamente electa por el pueblo, pero el presidente dictatorial Nicolás Maduro insiste de nuevo en desconocerla.
Luego de un primer intento abortado por la presión popular e internacional para romper el hilo constitucional, pretendiendo aniquilar a la Asamblea Nacional, el mandatario ha convocado ahora a una “Asamblea Nacional Constituyente” de 500 miembros dizque de la clase obrera, para sustituir a aquella defi nitivamente.
La intención, así de simple, es clarísima: suprimir el órgano constitucional válido, por otro que nadie sabe sobre cuáles bases de elección sería conformado, para supuestamente promover enmiendas constitucionales que, de seguro, irían en la dirección de fortalecer su dictadura. Una salida desafortunada y condenada al fracaso en las presentes circunstancias.

Porque si de escuchar al pueblo se trata o de darle más representatividad y poder, es este pueblo venezolano el que está en las calles desde hace más de un mes reclamándole al gobierno que respete la democracia, que libere a los presos políticos, que adelante las elecciones presidenciales, que rescate la economía de la ruina y que le dé comida, educación y salud a una sociedad increíblemente empobrecida por las impericias de la dictadura.
Convocar a una asamblea constituyente que nadie le ha pedido es pifiar sobre sus propios errores y alentar el recrudecimiento de la oposición popular, cerrando cada día más los caminos que pudieran posibilitar un diálogo o un entendimiento para salvar lo poco que queda de espacio a la democracia y la libertad en ese país.
Este otro “palo acechado” de Maduro es la prueba más fehaciente de que el régimen se siente desesperado frente al rechazo masificado de la población y la pérdida de la solidaridad internacional.
El pueblo –y con él la comunidad internacional, en sentido general- le está pidiendo a Maduro que no atropelle la Constitución, ni las leyes, ni las libertades, ni los derechos humanos.
Pero él sigue pa’lante, como un caballo ciego y desbocado, en una irrefrenable huida hacia el precipicio de la que tal vez no se ha percatado ni se percate nunca.  
La Educación y sus enseñanzas

Por Alan Vargas
Domingo/30/abril/2017

La educación, es el pan de la enseñanza de cada nueva generación y que está en proceso de avance en la República Dominicana, y mantiene como referencia dos enfoques que se pueden señalar fácilmente: Eficacia y Relevancia.

Cabe destacar, que la primera implica explorar el aprendizaje de cada alumno en su tránsito por el Sistema Educativo y la segunda sobre lo que aprende individualmente; pero existe un tercero que habla de Los Procesos de Calidad y cabe preguntarse si los funcionarios  están conscientes del apoyo que se les debe dar al desarrollo de los alumnos o estudiantes de hoy.

Lo primero que hay que asegurar es la Convivencia de los alumnos en los recintos escolares. Esto será lo que permitirá, en primer lugar, el crecimiento de niños, adolescentes y jóvenes como sujetos de derecho, responsabilidad, y dignidad humana de ciudadanos en cada uno de ellos.

Pero no sólo eso esto es importante, sino, que hay que integrarlos a la Tecnología de la Información y la Comunicación, que hoy día es un proyecto innovador en muchos Centros Escolares del País.

Esto significa, que se pueden obtener logros fundamentales y objetivos específicos propuestos en nuestro sistema de educación nacional. No cabe duda que las Tics están dando resultados en los maestros que la están utilizando en las aulas en aquellos centros referidos.

Y ahora, que la Jornada Extendida es casi totalmente una realidad, como un nuevo modelo educativo en nuestro país, hay que garantizar el uso tecnológico para una enseñanza de calidad y  equitativa. Lo que persigue, además, la formación de una nueva generación de estudiantes y profesionales que darán sus frutos a la familia, a los buenos valores, el crecimiento económico, social y de nación al pueblo dominicano.

Es por eso que los docentes y los nuevos que lleguen, el gobierno tiene la responsabilidad de capacitarlos, a pesar de los crecientes programas y especialidades que ofertan instituciones como el Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM), insuficiente para el número de docentes que necesitan más y más.

Pero en cierto modo, al parecer, sólo los docentes, en este análisis educativo, son los únicos que quedan mal parados ante la sociedad dominicana, a los que no se les toma en cuenta, que existe un Asesino de Maestros, que juega y atenta contra la salud y vida al finalizar el año escolar, al que se le pude dar distintos nombres como son: cansancio, enfermedad, stress, etc. Además se le agrega, para su peor situación, el trabajo excesivo del registro de grado, otros como el informe de aprendizaje (IDA), a los que se les exige más de lo que pueden dar incluyendo las ocho horas de labor a diario durante los 365 días del año.

Que la verdad sea  dicha y que los maestros luchen por una mejor capacitación, un mejor salario, un registro más idóneo, unas merecidas vacaciones y en contra de LAS  IMPOSICIONES ABUSIVAS.  

EDITORIAL

¡Guerra al papiloma!

El país presenciará hoy una de las más cruciales iniciativas de prevención de cánceres en la historia de la salud pública, al comenzar una masiva campaña de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en las escuelas y colegios.
En principio, la campaña abarcará a 200,000 niñas de nueve a diez años de edad, pero creemos que a ese universo hay que agregar a los niños de iguales edades.
Porque si bien se procura inmunizar a las niñas para que no contraigan en el futuro cáncer del cuello uterino, que cada año mata entre 500 y 600 mujeres dominicanas, o se expongan a otros tipos de trastornos que pueden ser letales por efectos de contagio en sus relaciones sexuales, los varones también están expuestos a cánceres de pene y de ano, por iguales causas.
De los cerca de 200 virus del papiloma humano, hay dos cepas, la 16 y la 18, que son las que generalmente producen los cánceres de vulva, vagina y ano en las mujeres.
Las vacunas que se aplicarán específi camente para inmunizar contra estas dos cepas, han resultado efi caces para prevenir estos cánceres, siempre que se apliquen a edades tempranas, como se hará desde hoy.
Con esta campaña el país trata de evitar que nuestras niñas y adolescentes, cuando sean adultas y tengan relaciones sexuales, estén libres o a salvo de estos cánceres mortales.
Pero como el virus también ataca a los varones, insistimos en que los niños de nueve años en adelante sean abarcados con la vacunación, tomando en cuenta que en el país se están dando muchos casos de iniciación temprana en el sexo y tenemos demasiadas niñas embarazadas cada año.
La sociedad, en sentido general, debe apoyar con todo entusiasmo esta campaña, sin precedentes. Los padres y los maestros deben de dar la máxima cooperación para que este sea un esfuerzo coronado por el éxito.
¡Todos a la guerra contra el papiloma!

Disyuntiva a la hora de creer en Dios

El pasado jueves, aprovechando la Semana Santa, el periodo más trascendental para el mundo cristiano, me sentí motivado a colocar un controvertido mensaje en mis cuentas de Twitter y Facebook, el cual cayó como una bomba, particularmente en esta última red social.

El mensaje decía: “Me llaman la atención aquellos que dicen no creer en Dios, pero se despiden de uno diciendo, hasta mañana, si Dios quiere...”.

Decenas de asiduos a las redes sociales desataron una encendida polémica en la cual participaron notorios creyentes, otros menos religiosos y unos cuantos necios que lo hicieron con el evidente motivo de fastidiar. De todos modos lo que postearon todos fue un gran insumo para elaborar la idea de que el tema de la creencia religiosa deja tantas vías de escape que es difícil de manejar.

Algunos reivindicaron su condición de no creyentes y por tanto no seguidores de religiones, la cual es una opción que siguen millones de personas alrededor del mundo.
Sin embargo, en la discusión sobresalió la preferencia abrumadora de los creyentes en alguna religión, en especial el cristianismo a través de sus diferentes denominaciones (católicos o protestantes en sus variadas derivaciones).

El punto fundamental de dicha discusión fue la creencia en Dios, si existe o no un ser superior que guía los pasos del ser humano o controla sus acciones.

Y es aquí donde toda polémica se estrella contra una muralla hasta ahora infranqueable, pues cientos de años de lucubraciones teóricas han ocupado las mentes más brillantes de la humanidad, algunas de las cuales no dejaron en claro su visión sobre la existencia de Dios.

Una mente tan privilegiada como Albert Einstein, entre muchos otros brillantes cerebros, abordaron el tema sin ninguna conclusión absoluta. A lo sumo llegan a admitir que es algo inexplicable.

¿Por qué no pensar que Dios y la ciencia pueden coexistir, pero que cada uno ocupa compartimentos completamente aislados?, ha preguntado el investigador Jay Gould, viéndolo desde una óptica eminentemente materialista.

Pero el doctor Francis Collins, director del Instituto Nacional de Investigación sobre el Genoma Humano, en su libro “El lenguaje de Dios”, ha sostenido que Dios habla a través del genoma humano, el intrincado código genético de cada individuo.

Los máximos exponentes del materialismo, aun aferrados a su visión de que todo lo que existe es obra de la evolución natural de las cosas, al final giran alrededor del misterio de la existencia de ese ente superior abstracto.

¿Puede una cuestión tan profunda dilucidarse a través de redes sociales? Es obvio que es imposible. Solo puede asumirse como un tema propio para la ociosidad de los días de Semana Santa.  

A todos, que Dios los proteja

Desde hoy, como ha sido la costumbre en toda Semana Santa, millares de ciudadanos se movilizan hacia sus tierras natales a reencontrarse con sus familias, aprovechando que es largo el tiempo del asueto.
Esto implica que las carreteras, desde hoy hasta el día del regreso el domingo, estarán previsiblemente congestionadas de vehículos de todo tipo, en fl uida movilización hacia todos los puntos cardinales.
De ahí que se haya concebido un gigantesco operativo de prevención y de auxilios, que también se extiende a los sitios que, como balnearios de ríos o playas o vacacionales, suelen abarrotarse de personas.


Los templos, por igual, atraen a millares de personas que eligen la vía del recogimiento, de la refl exión y del comportamiento austero, de ningún modo festivo, para recordar los significativos pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo, el salvador de la humanidad.
Para estos, el reencuentro con los valores del evangelio, que más que nada revelan las intenciones que Dios ha tenido siempre para sus hijos y las debidas conductas que deben observarse para una apropiada relación de hermanos con el prójimo, constituyen la riqueza de este tiempo especial.
Unos y otros, según sea su elección, se exponen a los riesgos que ocasionan los excesos de los menos prudentes, como por ejemplo los conductores temerarios o ebrios que aparecen en calles, carreteras y sitios de diversión, o los que suelen armar broncas o causar ruidos innecesarios para fastidio de los que aspiran a la tranquilidad, al respeto o a pasar en solemnidad su Semana Mayor.
Para todos, lo único que deseamos es la más copiosa protección de Dios para que al salir o regresar a sus casas o al pernoctar en los sitios donde solo procuran una sana distracción o descanso, sus vidas nunca estén en peligro.
Que cada cual ponga de su parte para que los operativos de prevención de las autoridades cumplan sus altos objetivos y nos permita conmemorar la Semana Santa sin las usuales tragedias que cada año conturban a la familia dominicana.
Amén.

El valor de la humildad

  • El valor de la humildad
DARIS JAVIER CUEVAS
Por lo general, el término humildad suele manejarse como sinónimo de la pobreza, esto es, para identificar las personas que carecen de recursos financiero para costearse la vida. Esa es una de las razones por el cual comúnmente se utilizan frases como “una persona humilde” o “un barrio humilde, es decir que se trata de la expresión más objetiva para convencer a los demás de la existencia de este fenómeno de la pobreza.
Tal interpretación pone en evidencias que el común de la gente distorsiona el concepto de humildad, creando confusión, y hasta exclusión, frente al sujeto señalado o discriminación cuando se trata de demarcación geográfica o grupos sociales. Si, así como se lee o se ve, ya que la humildad es un valor del individuo que va mas allá de cualquier situación humana coyuntural, que en la interpretación de la filosofía religiosa es más bien el reconocimiento de la superioridad divina, expresado en aquello de que todos los seres humanos son iguales ante los ojos de Dios todopoderoso.
Cuando alguien se muestra con humildad frente a los demás, es porque esta enseña la grandeza de ser objetivo con uno mismos, es como aceptar que tenemos errores y, sobretodo, que nos permite entender que todos tenemos límites, y es ahí donde reside el reconocimiento de que nadie es perfecto, que lo perfecto no es terrenal.
En adición, la generalidad de nosotros estamos convencidos de que la forma en que vemos la vida es la correcta, la que encaja dentro de nuestros esquemas y, a su vez, todos aquellos que la ven de otra forma, están, sin duda, equivocados.
Es en ese contexto que aparece el engendro de la soberbia, esto es, que hace creer que se sabe mucho, mejor que los demás, y así lleva al desprecio de lo que se ignora, de lo que no ha sido descubierto personalmente, de las opiniones ajenas, cerrando así al reconocimiento de la verdad en muchos campos y desvanecerse porque lo veneren. Tal irracionalidad conduce al maltrato de quienes son sus subalterno haciéndole creer que no es imprescindible, golpeandolos y humillándolo recurriendo de esta manera al abuso de poder, olvidando que este tiene límites.
Pero es que desde la perspectiva de la evolución espiritual, la humildad es una virtud de realismo, pues consiste en ser conscientes de nuestras limitaciones e insuficiencias y en actuar de acuerdo con tal conciencia. Más aún, exactamente, la humildad es la sabiduría de lo que somos, de aceptar nuestro nivel real evolutivo y esto se traduce en un ejercicio de la grandeza y la sabiduría del ser humano como tal, pues esta es un valor que nos enseña a ser felices con lo que tenemos y lo que somos.
La historia del pensamiento económico nos recuerda que tres grandes obras que representan este fueron escritas con humildad y criterios ponderados como son la riqueza de las naciones, de Adam Smith en, 1776, el capital de Karl Marx, 1867, el primer tomo, y los dos restantes 1885 y 1894, respectivamente, post muerte, y la teoría general de la ocupación del interés y el dinero de John M. Keynes, 1936.
Estos tres gigantes del pensamiento económico practicaron la humildad al reconocer que sus escritos no eran perfectos por lo que recurriendo a sus íntimos para su corrección.
La humildad practicada por estos tres hombres les generó respeto y confianza hasta de sus adversarios, fueron obras que han trascendido a toda la humanidad a pesar de que su salida al mundo científico ha sido objeto de duras críticas y fuertes controversias.
Sin embargo, la seriedad investigativa, el no creerse que era lo más acabado de la perfección y la humildad con que aceptaron las discrepancias explican el por que en las mismas se encuentran una explicación objetiva del mundo y su evolución.
Una retrospectivas por el mundo de los grandes pensadores de la ciencia, nos conduce a la conclusión de que estos fueron seres humanos dotados de humildad, en particular los economistas que nunca se llegaron a creer dueños de la verdad absoluta, criterios que encuentran sus fundamentos en que la producción de sus ideas la colocaron a disposición de los demás y hoy en día ha servido de guía para profundizar en los avances científicos de la humanidad derivada de esa humildad de los pensadores. Y ha de ser de esa manera ya que esta es uno de los valores esenciales en la educación del ser humano, lo cual se traduce en el respeto hacia los demás, no infravalorar a nadie, no considerarse superior y sobre todo, tener una actitud permanente de aprendizaje, lo que en los hechos permite eliminar la arrogancia, reconocer las capacidades físicas, intelectuales y emocionales de los demás.
Es en tal contexto que la historia permite que recordemos la frase célebre del filosofo Sócrates cuando dijo: “Solo sé que no sé nada”. Conclusión a la cual arribó a raíz de que su amigo Querefonte, acudió al oráculo de Delfos para preguntarle si había alguien más sabio en el mundo que Sócrates, cuya respuesta fue negativa, noticia que fue transmitida de inmediato y este sorprendido emitió la respuesta más humilde que conoce la humanidad de “Solo sé que no sé nada”.
El autor es economista

EDITORIAL

Apostemos a la moderación

La Semana Santa ha comenzado y lo aconsejable es observarla con el profundo sentido de moderación en las conductas y con las mentes abiertas a la refl exión de su signifi cado.
Se le llama así porque, en cada uno de sus días, se cumple la cuenta regresiva de la pasión y muerte de Jesucristo, el hijo de Dios, con dramáticas enseñanzas para la humanidad, que todavía no las asimila del todo.
Porque si bien su misión en la tierra fue la de difundir un evangelio de amor y de unión y, más que nada, de respeto a los mandamientos del Dios creador, y su muerte, en realidad, signifi caba el lavatorio de todos esos pecados para fi nalmente brindar la redención del hombre, a tantos siglos de ese acontecimiento persisten antípodas tan fuertes como la ambición, los desenfrenos morales, el odio, la venganza y la guerra.
La solemnidad con que el mundo cristiano católico observa esta Semana Santa es porque en ella está la suma del amor y del sacrifi cio de Dios por la salvación de todos nosotros, y en eso es, defi nitivamente, en lo que debemos pensar y valorar en estos días de asueto.
Como estamos bajo una atmósfera de inseguridad ciudadana y mucha gente tiende a desplazarse de sus hogares a otros sitios, sean playas, balnearios o casas de familiares fuera de su territorio, hay que tomar medidas contra robos.
Si se trata de ambientes en los que predominan las bebentinas de alcohol o las fi estas locas de borrachos o drogadictos, lo mejor es alejarse de ellas porque hay desinhibidos que, con dos o tres tragos en la cabeza o un “pase”, son capaces de disparar sus armas por cualquier tontería o armar broncas sin justifi cación.
La moderación en la conducción de vehículos de motor es también indispensable, para evitar lo que ocurre siempre: muchas muertes en accidentes o tragedias innecesarias.
Las autoridades han puesto en marcha un operativo nacional dirigido a establecer controles de velocidad en las carreteras, medidas de seguridad en los vehículos, y llamados a los conductores a no consumir alcohol, y van a desplegar vigilantes en las playas y los sitios de recreación para prevenir desafueros.
Al margen de los que deciden tomar esta Semana Santa para las diversiones, hay otra enorme cantidad de ciudadanos que la aprovechan para profesar y reforzar su fe en el evangelio y para recordar los tristes momentos a los que se expuso Jesús para salvarnos a todos.
Apostemos, pues, a una sana conmemoración de esta Semana Mayor y a pedir en nuestras oraciones un futuro de paz para nuestro país y una mayor solidaridad entre todos los dominicanos, pese a las diferencias de cualquier orden que a menudo parecen dividirlos.

La OEA como “ministerio de colonias”

Nelson Encarnación 

Una de las definiciones más afortunadas que hiciera en su momento el líder cubano, Fidel Castro, respecto de la Organización de los Estados Americanos (OEA) fue cuando la catalogó de “ministerio de colonias”, graficando de manera dramática la poca utilidad práctica de ese organismo regional.

De esa forma, Cuba daba por sentado que poco le importaba no pertenecer a la misma, posición que ha ratificado bajo el liderazgo de Raúl Castro, a pesar de haber cambiado radicalmente la situación tras la normalización de relaciones entre la isla y Estados Unidos.

Hugo Chávez también mantuvo una posición dura, dando lugar al surgimiento de otros foros más democráticos y menos entregados que la OEA, cuyo accionar anda más en consonancia con los intereses de Estados Unidos que del resto de sus miembros.

En las actuales circunstancias se subraya aún más el calificativo que le diera Fidel, pues la mayoría de los países miembros mantiene una postura de manifiesta subordinación a la corriente conservadora y abiertamente injerencista que predomina en la gestión del secretario general, señor Luis Almagro, un personaje funesto que nunca debió llegar a esa posición.

Y es aquí donde quiero resaltar la posición que ha mantenido la República Dominicana de pronunciarse abiertamente en contra de la instrumentalización de la OEA que pretende el señor Almagro para influir en los asuntos internos de Venezuela, echando por tierra parte de los principios de la propia organización que es jerarquizar el diálogo de las partes por encima de cualquiera otra opción.

La posición dominicana se ha expresado no solo de palabra por el canciller Miguel Vargas Maldonado, sino que se ha hecho tangible en las decisiones con su voto en contra o mediante su abstención, la última de las cuales se produjo este martes cuando inclusive se le dio un golpe a la propia institucionalidad de la organización, con la celebración de una sesión del Consejo Permanente por encima de su presidente y vicepresidente, los embajadores de Bolivia y de Haití, respectivamente.

Algunas personas han criticado la actitud asumida por nuestro país en la actual coyuntura de crisis en que se encuentra Venezuela, pasando por alto—no porque lo ignoren sino por razones ideológicas—que una nación que sufrió un atropello atroz de su soberanía como fue la invasión de Estados Unidos oficializada por la OEA en 1965, nunca prestará su nombre para que contra otra nación se cometa lo mismo que la nuestra padeció.

He usado el término “nunca” suponiendo que ninguna coyuntura hará variar la posición delineada en ese sentido por el presidente Danilo Medina, a menos que ocurra una catástrofe institucional en Venezuela, no las majaderías del señor Almagro.

Fuego nutrido contra la libertad de prensa

El informe final de la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Guatemala, revela todo un panorama de fuego nutrido –por distintas vías- para constreñir o suprimir la libertad de prensa en varios países de América Latina.
Aparte de la creciente lista de asesinatos de periodistas, que sube semestre tras semestre, comienza a entronizarse otra forma de supresión mediante el “hackeo” y ciberataques por parte de gobiernos de los contenidos de los medios digitales.
Y como prima hermana de esta tendencia sobresale también la suspensión de publicaciones bajo el alegato de que sus contenidos son falsos o francamente conspirativos, todo lo cual constituye el formato moderno que algunos gobiernos utilizan para forzar a la autocensura o el silencio de los medios.
La prensa libre está siendo cada vez más hostilizada con sometimientos judiciales de editores y periodistas, con mayores restricciones para la adquisición de los insumos necesarios de sus publicaciones y con veladas restricciones al acceso a la información pública.
En Venezuela, por ejemplo, se registraron en el último semestre (octubre 2016 a marzo 2017) 123 hechos de intimidación a periodistas, mientras que en Colombia hay 174 periodistas bajo protección debido a amenazas de todo género.
Las agresiones e intimidaciones no provienen sólo de gobiernos intolerantes sino de las fuerzas siniestras del crimen organizado, que atacan medios o matan periodistas por difundir noticias sobre las operaciones de los carteles del narcotráfico o de los crímenes de los sicarios.
A la SIP le preocupa especialmente en Estados Unidos, cuna del periodismo libre, la hostilidad que le atribuye al presidente Donald Trump contra distintos medios de prensa, lo que a su juicio es la señal temprana de que se ha entrado en una etapa de hostigamiento que “suele ser la antesala de las amenazas y la violencia”.
El mismo patrón hemos visto, y que no se ha descontinuado, en muchos países latinoamericanos, lo que presagia un futuro de climas brumosos contra el mayor y más legítimo derecho de la humanidad: el derecho a la libre emisión del pensamiento, por las vías que sean, sin ningún género de cortapisas ni de perversas formas de disuasión, restricción o prohibición absoluta.

Que limpien la Policía

Una limpieza, más profunda que la que se ha hecho hasta ahora, debe acometer de inmediato para sacar a los malhechores uniformados que tiene la Policía Nacional.
Una sociedad no puede permitir que la institución llamada a preservar el orden público esté tan contaminada por agentes delincuentes que, con sus fechorías, solo provocan que aumente la desconfianza del ciudadano en ese cuerpo armado.
Centenares de agentes han sido despedidos en el curso de los años al descubrirse su participación o complicidad en hechos criminales, pero ese es un tipo de depuración pasiva, reactiva, que solo funciona cuando los episodios han sido consumados.
Debe de existir algún mecanismo de supervisión que permita detectar, a través del desempeño de los agentes, o de lo que el Departamento de Asuntos Internos de la Policía investiga y comprueba, las inconductas, faltas graves o evidencias que obliguen a descalifi carlos y echarlos de la institución.
Porque la ciudadanía no aguanta más las dudas y desconfianzas que suscitan los frecuentes hechos en que aparecen policías atracando o matando a sus víctimas.
Esto ha creado una sensación generalizada de que el pueblo no tiene quien lo proteja y que lo aconsejable es no esperar ni depender de la Policía a la hora de defenderse de los criminales o actuar contra ellos.
Lo demuestra el hecho de que en recientes casos de delincuencia callejera son civiles, hastiados de la desprotección, los que asumen su propia defensa o la de otros ciudadanos vulnerables, usando sus armas o lo que sirva para repeler a los malandrines.
Es por eso que se impone, imperativamente, una acción profiláctica que ayude a sacar de la Policía esas lacras que están minando su credibilidad, la confianza hacia ella, y que están saboteando todo esfuerzo dirigido por el Estado para disminuir la delincuencia que campea impunemente por todo el país.

Los políticos y otros actores de opinión pública deben tener presente que la humanidad vive una nueva era en la comunicación y que ese nuevo paradigma los obliga a asumir otro tipo de conducta en sus exposiciones públicas para tratar de atenuar las consecuencias.

Unos quince años atrás la comunicación era prácticamente unidireccional, es decir, que el emisor era dueño y señor de la palabra y podía incluso controlar los efectos y las repercusiones de lo que hacía.

Un poco más recientemente, los medios electrónicos, básicamente la radio, empezaron a permitir un tipo de comunicación más abierta con el advenimiento de los programas interactivos, es decir, la modalidad de espacios que ha proliferado, en los cuales los oyentes o televidentes ya no son convidados de cemento sino parte integral de los mismos.

Pudiéramos incluir también los diarios digitales que abrieron espacio de comentario a los lectores, aunque muchos posteriormente los cerraron debido al desbordamiento de las pasiones y a lo engorroso que se les hizo poder filtrar la participación del público. 

Sin embargo, con los nuevos paradigmas de la comunicación a partir de la irrupción de las redes sociales, los actores de opinión—en especial los políticos y los funcionarios públicos—están obligados a medirse en la exposición pública, pues la verdad ya no es la verdad en sí, sino la que se fije en estas nuevas herramientas de la comunicación.

No vamos a discutir si eso es bueno o es malo; incluso pudiéramos advertir que estas nuevas reglas en la interacción de los referentes con el resto de la sociedad no es enteramente buena, a partir del uso irresponsable y a veces pernicioso que muchos dan a las redes sociales.

Lo que debe quedar claro es que ya no existe la verdad como tal. Incluso hay quienes hablan de la post-verdad, un concepto muy difícil de elaborar y mucho más de digerir pero que dice mucho de lo que se percibe como real y lo que es real.

Es evidente que Felucho Jiménez no tomó en cuenta esta nueva realidad de la comunicación al decir que la mayoría del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana tenía conocimiento de la sobrevaluación de obras por parte de Odebrecht.

Debido a que el debate actual en torno a la conducta delictiva de la empresa brasileña gira en torno al soborno y no—por ahora al menos— acerca de supuestas sobrevaluaciones de obras, las redes sociales retorcieron lo dicho por el político, creando una corriente de opinión que pretendió establecer una mentira como verdad. En medio de esa corriente de desinformación y de manipulación, surte poco efecto el desmentido-aclaración de Felucho. - See more at: http://www.elcaribe.com.do/2017/03/22/nuevo-paradigma-comunicacion#sthash.f0DQpB4x.dpuf

Financiamiento de Odebrecht a Danilo

Por Nelson Encarnación:- La intención de hacer pasar como un hecho cierto que la constructora Odebrecht financió la campaña del candidato Danilo Medina ha rebasado la simple especulación, a partir de las afirmaciones de un ejecutivo de que esa empresa brasileña contribuyó con aportes en varios países. Sin embargo, lo que se pretendió fijar como una verdad incontrovertible tiene muchas fisuras por donde se cuela la mentira, a partir de la realidad conocida por muchos en la República Dominicana.

Quienes en algún momento de la precampaña interna en el Partido de la Liberación Dominicana estuvimos al lado de Danilo sabemos que la suya no era una precandidatura abundante de recursos sino más bien muy modesta.

Movilizarse por todo el país suponía un sacrificio permanente, pues Danilo no costeaba ni siquiera gasolina a sus acompañantes, quienes, además de poner sus vehículos, tenían que cubrirse los modestos gastos en que incurrían, ya que los recursos se necesitaban para otros renglones más redituables en términos electorales.

En la campaña después de su triunfo en las primarias de junio de 2011 el asunto continuó tal cual, y como dijo el presidente hace unos días, su candidatura fue financiada por el pueblo.

Y es aquí lo interesante del alegado financiamiento de Odebrecht, pues hasta conocerse el laborantismo delictivo de esa empresa, la oposición acusaba a Danilo de haber ganado las elecciones porque el presidente Leonel Fernández empleó los recursos del Estado.

Como se recordará, los perdedores de las elecciones de 2012 alegaron que Leonel había provocado un déficit fiscal de más de 140 mil millones de pesos para garantizar la elección del actual jefe del Estado.

Incluso, esa misma oposición promovió por todo el país los llamados “juicios populares” donde se “condenaba” a Leonel como responsable del supuesto déficit, todo lo cual no era más que un subterfugio para justificar la derrota electoral ante la militancia de las organizaciones que resultaron vencidas. Por todo lo dicho es que resulta a todas luces un vano empeño por empañar los triunfos electorales del PLD en los dos últimos procesos, uno por el alegado hoyo fiscal y el otro por el supuesto financiamiento de Odebrecht.

Es evidente que la oposición va a tener que definir su estrategia, pues anda perdida en los detalles, ya que el mismo argumento del alegado uso de los recursos del Estado que se esgrimió en 2012 fue repetido en los pasados comicios.

El caso Odebrecht y el supuesto financiamiento a la campaña del presidente Medina es simplemente un cambio de enfoque, aprovechando el movimiento que propugna por la mayor transparencia en la función pública, el cual no es una bandera de la oposición formal. - See more at: http://www.elcaribe.com.do/2017/03/15/financiamiento-odebrecht-danilo#sthash.UTafLKqg.dpuf

Hora de apretarnos los pantalones

Es contra la delincuencia rampante que nos asuela cada día, cada hora, contra lo que la sociedad debe levantarse ya, si es que quiere escapar de esta espiral de sangre y miedo que nos paraliza.
 Los hechos delictivos, frecuentes, inevitables, impunes, han creado una atmósfera de desconcierto, frustración y temores que se acentúa día a día con todos sus efectos traumatizantes, especialmente entre nuestros niños.
 Los ciudadanos buenos viven con las alertas encendidas porque no saben en qué lugar, a qué hora, en qué circunstancia, les tocaría ser una nueva víctima de esta espiral delictiva que no tiene límites ni disuasivos.
 El suceso de ayer, en el que dos atracadores tempraneros comenzaban a dar sus tumbes del día a las 7:00 de la mañana, provocó la muerte de una joven dama que conducía niños a un colegio cuando un exsoldado perseguía a los asaltantes que huían, les disparó y la impactó en el pecho, es otro hecho que ha conturbado enormemente a la sociedad.
 Es el retrato perfecto del estado de vulnerabilidad e inseguridad que se ha entronizado en el país, llenándolo de cadáveres, gente herida y estados de pánico, ansiedades, dudas y temores entre todos los ciudadanos que luchan y aspiran a vivir en una sociedad civilizada, pacífica y progresista.
Los delincuentes no nos dan tregua. Ni les interesa.
 Porque la sociedad todavía no ha decidido enfrentarse de una vez y para siempre con todas las armas de la razón, la indignación y la voluntad de poner fin a este desorden y a estos desafueros.
 Aparte de movilizarse con decisión, organizar sistemas de vigilancia y defensa de sus vecindarios, exigir la reforma del Código Procesal que cubre de  indulgencias a los delincuentes, la sociedad debe reclamar más apoyo para las fuerzas de la seguridad pública y sanciones más severas de la justicia contra asesinos, atracadores, feminicidas,  violadores y toda laya de rateros que nos han robado la paz.
 A esta delincuencia tenemos que enfrentarla ya con verdadero coraje, sin paños tibios, sin miedos, poniendo en marcha una cruzada por la seguridad ciudadana que haga retroceder y mantener a raya a los criminales que día a día nos desafían, nos agreden, nos matan y nos hurtan con la mayor impunidad y prepotencia.

Las cuñas de la impunidad

En un país sumido en flaquezas institucionales a nadie debería ruborizarle el hecho de que haya tanta impunidad frente al delito, sea cual sea su naturaleza, porque esto es plato de cada día en nuestra justicia.
La impunidad la logran los delincuentes por muchísimas vías; unas violentas, otras sutiles, pero más que nada crematísticas porque, como dice el refrán, “por la plata baila el mono”.
En todo proceso que implique descubrir, apresar, llevar a juicio y condenar a los imputados de un homicidio, un robo, una estafa al Estado, una engañifa financiera, un tráfico ilegal o el lavado de activos,  siempre aparece por el medio la cuña que procura la impunidad.
Y como existen mecanismos jurídicamente flexibles para prolongar juicios o para rechazar pruebas contundentes, hay aquí un amplio campo de maniobras para que acusados y abogados sabichosos, encuentren las puertas que eluden las condenas.
Pero más allá de estas facilidades objetivas, hay otras formas de enturbiar o desacreditar intencionalmente un proceso para invertir los papeles y presentar a los verdaderos delincuentes como ángeles inocentes, víctimas de una injusticia o una vulgar persecución.
Esto último es lo que estaría ocurriendo, según nos ha dicho una fuente confiable, en torno al delicado trabajo que está realizando el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, para desentrañar la trama de corrupción de Odebrecht y otros escándalos de corrupción.
 El jefe del ministerio público no solo está sometido a una fuerte presión mediática, sino a una campaña por las redes sociales que trata de presentarlo como una autoridad comprometida con la corrupción, incapaz para conducir estas investigaciones, o como un magistrado desconfiable.
Zarandear la autoridad del ministerio público también es una forma de dinamitar un proceso que, por la magnitud de las sumas envueltas en la corrupción de funcionarios del Estado, hace inevitable que las fuerzas de la impunidad trabajen a todo vapor para conseguir sus objetivos.
Porque se sabe, por las experiencias, que impunidad no es solo la no condena de un delito, sino el retraso intencional de los procesos, la manipulación de las investigaciones, la compra de perdones o la franca desaparición o desnaturalización de las pruebas.
Y, de paso, desacreditar al máximo al que está llamado a aplicar justicia, pura y simple, sin ataduras, es también otra vía eficientísima para estos perversos fines.

Atropellos contra reporteros

Pese a que en el país predomina, en sentido general, un clima de respeto a la libertad de prensa, todavía se hacen patentes actitudes que manchan, ensombrecen o ponen en entredicho esta ganancia de la democracia.
Aun cuando no hay políticas de Estado ni leyes expresamente dirigidas a limitar, poner cortapisas o censuras al trabajo de los medios de comunicación, los periodistas no están exentos de riesgos y daños directos en el cotidiano ejercicio de su deber.
Hay gente que se cree con derecho para atropellar o “negrear” a los periodistas porque los ven como unos intrusos o necios, ya que en la búsqueda de la noticia estos despliegan todas sus capacidades para lograr una entrevista o una buena gráfi ca o video de algún evento que luego reportan a toda la sociedad.
Así se comportan los reporteros en todo el mundo. Sus formas e insistencias en obtener la noticia enfadan a muchos que llegan al extremo de bloquearlos, agredirlos verbal y físicamente y hasta despojarlos de sus equipos, ignorando que su misión y responsabilidad no les deja otros caminos que sacar a fl ote la verdad, cual que sea la circunstancia.
Año tras año, en los balances que hace la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sobre el estado de la libertad de prensa en la República Dominicana, estos episodios de agresión fi guran como recurrentes, lo que indica que aún persisten formas de irrespeto y de intolerancia a la labor del periodista.
Mayormente ocurre con los guardaespaldas de funcionarios o políticos, que extreman el celo de su vigilancia y llegan a ejercer injustifi cada violencia contra reporteros pacífi cos, bien conocidos en el medio, solo para que sus jefes vean que están fajados en su tarea de protección.
Lo penoso es que tales actos quedan impunes constituyéndose en un incentivo a la reincidencia.
Sin embargo, esos espalderos no actúan de igual forma cuando los jefes se mueven entre la gente común y corriente de los barrios o los campos buscando votos, abrazando pobres o entregando dádivas, donde sí es posible que los riesgos a su integridad sean mayores que cuando lidien frente a los periodistas, sometiéndose al ineludible deber de rendir cuentas de sus actos a la sociedad.
Los periodistas son profesionales que representan el ejercicio y la garantía de una libertad tan sagrada como la de la información y por tanto merecen ser respetados en su dignidad y en su propia condición de ciudadanos, un tanto privilegiados porque la sociedad los tiene como sus interlocutores frente al poder.

Nuestro respaldo a San Carlos

Después de la Ciudad Colonial, San Carlos es junto a Villa Duarte (Pajarito) y otras vecindades, uno de los más viejos barrios de Santo Domingo, cargados de una larga historia y poseídos por un acervo cultural incalculable.
Su pujanza quedó rezagada con el surgimiento de otros sectores como Gascue, Ciudad Nueva, y más recientemente las urbanizaciones al norte y oeste de la capital, así como la parte oriental con el ensanche Ozama y Los Mina como líderes.
En estos días San Carlos está dando un ejemplo de lo correcto: se juntaron clubes culturales, iglesias e instituciones públicas para hacer un levantamiento de la situación del sector y dar respuesta para impulsar el desarrollo.
El pasado sábado 600 personas recorrieron San Carlos casa por casa para determinar quiénes necesitan alfabetizarse, continuar estudios, tienen discapacidades, mujeres embarazadas o personas que están desempleadas.
Participaron los integrantes de los clubes San Carlos y Enriquillo, así como la Dirección General de los Programas Especiales de la Presidencia (Digepep), la Universidad Nacional Evangélica, el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), iglesias y las juntas de vecinos.
“Lo que se busca es propiciar el desarrollo del sector San Carlos, no solo identifi car personas analfabetas, sino quienes necesiten apoyo para enfrentar discapacidades, seguir estudiando y obtener documentos de identidad”, expresó Luis Holguín, director de Continuidad Educativa del Plan Quisqueya Aprende Contigo.
El resultado del levantamiento estará disponible en dos semanas y es la intención de los organizadores, integrar núcleos para gestionar y dar respuesta a los hallazgos sociales más importantes.
Aquí estamos en presencia de una iniciativa de extraordinaria importancia, digna de ser ejecutada en otros barrios de la capital y de todo el país, para no vivir contemplando los problemas, las carencias, sino aportando soluciones y generando oportunidades.
Los ministerios del gobierno que tienen responsabilidad directa con la solución de los problemas encontrados, deben acompañar este esfuerzo ciudadano y acudir con sus recursos humanos y económicos a dar impulso al desarrollo de San Carlos y a responderles a los dirigentes comunitarios con un fuerte respaldo.
LISTÍN DIARIO, que vive estimulando el desarrollo local, las sanas prácticas y el ejercicio del derecho del reclamo ciudadano, saluda esta iniciativa de los sancarleños, y les asegura que estará atento al curso posterior de su esfuerzo.
Atención para San Carlos, que sus habitantes ya están puestos de pie para no dejarse hundir por sus problemas.

SOS por los bomberos

Vitales para sofocar incendios, rescatar personas en edifi cios, ríos desbordados, mar, presas y otras situaciones de emergencia, los bomberos son servidores públicos llenos de solidaridad.
El pasado sábado celebramos el “Día del Bombero” y si bien sus integrantes muestran satisfacción por el trabajo que realizan, el sumario de precariedades los agobian: muy bajos salarios, falta de equipos e indumentaria para cumplir con sus responsabilidades y una tenue esperanza de que las autoridades vean su situación y se decidan a darle solución.
El alcalde del Distrito Nacional, David Collado, tras reconocer que los bomberos son los empleados públicos que en mayor medida exponen su vida para salvar a otros del peligro, admitió que reciben un salario muy por debajo de las necesidades cotidianas.
Collado prometió una revisión de esos salarios y un análisis del resto de las precariedades del Cuerpo de Bomberos de la capital, con la intención de mejorar ambos aspectos.
Alienta saber, además, que se ha creado la “Brigada Empresarial” en la que participan como dirigentes los empresarios José Luis Corripio Estrada, Juan Vicini, Héctor José Rizek, entre otros, que ya han gestionado y entregado equipos y vehículos que vienen a reforzar la capacidad de los bomberos para realizar su trabajo con efi ciencia y profesionalidad.
Años tiene un proyecto de ley destinado a reformular la misión y darle una organización y dimensión nacional al trabajo de los bomberos, pero pese a todos los elementos positivos que parece tener, no hay avances signifi cativos para su aprobación en el Congreso Nacional.
El país necesita cuerpos de bomberos en todo el territorio nacional con capacidad para dar respuesta a todo tipo de emergencias, pero para que ello sea posible es necesario que el gobierno muestre interés y de prioridad a la aportación de recursos económicos y técnicos para alcanzar esa meta.
Sin bomberos capaces, adiestrados, equipados, motivados y estimulados a cumplir con su deber de salvar vidas y propiedades, República Dominicana queda desprotegida.
Quienes dan mayor auxilio a los que están en peligro de muerte o en medio de un desastre, ahora necesitan que se acuda a ellos para dotarlos de lo imprescindible.
Auxiliemos a quienes nos auxilian antes de que los necesitemos… como los vamos a necesitar.

Lleven a Odebrecht por el camino real

El juez del Décimo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas Guerrero, emitió ayer una resolución que declara inadmisible para homologación el acuerdo de conciliación sometido por la Procuraduría General de la República y Odebrecht.
En síntesis, el acuerdo buscaba apoderarse del criterio de oportunidad que establece el Código Procesal Penal para que la empresa pagara 184 millones de dólares como compensación por el soborno admitido de 92 millones de dólares para hacerse con obras estatales.
El criterio del juez fue que el ministerio público no puede intervenir como parte en un proceso de conciliación, sino que ello corresponde exclusivamente a víctimas y a imputados.
Ante el escándalo de sobornos de Odebrecht, el caso de corrupción más grande que se conozca, el procedimiento a que aspiró desde un primer momento la sociedad dominicana es al del sometimiento y condena judicial de sobornados y sobornadores.
En un caso tan alarmante como los sobornos de Odebrecht que no solo constituyen una burla al pueblo dominicano, sino un daño al clima de inversión, el peor camino para dar una satisfacción de justicia y de confi anza al pueblo dominicano es irse por una conciliación que tiene el tufo del “borrón y cuenta nueva”.
El acuerdo a que llegó Estados Unidos con Odebrecht fue correcto porque la constructora no sobornó a nadie en ese país, pero llegar a ese tipo de convenio en República Dominicana, donde los sobornos admitidos llegaron casi a 100 millones de dólares y aun no hay un solo inculpado, es poco menos que una rendición.
Todavía resuenan las palabras del presidente Danilo Medina durante su mensaje en las cámaras legislativas el pasado lunes cuando dijo que mientras él sea el gobernante, “aquí no habrá espacio para la impunidad” y que en su gobierno ni fuera de él, hay vacas sagradas que puedan escapar de la acción de la justicia.
Lo que pidieron más de 50 asociaciones empresariales, la Conferencia del Episcopado Dominicano, las congregaciones evangélicas, los partidos políticos y el resto de las fuerzas vivas del país, es que se sancione a los culpables, no que se les busquen atajos para no pagar el precio de su atrevimiento.
A Odebrecht y sus vinculados hay que llevarlos por el camino real, no por atajos, ante los tribunales para que juzguen sus trapacerías.  

Bienvenida esa camisa de fuerza

La nueva ley de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, promulgada ayer por el presidente Danilo Medina, es la camisa de fuerza que ha estado necesitando el país para someter a la disciplina, la prudencia y el orden, al anacrónico sistema de tránsito que lo ha situado como el primero en el mundo en mortalidad por causa de accidentes viales.
La ley no solo reorganiza el modelo disfuncional que nos ha estado rigiendo desde hace muchos años, sino que con sus nuevas normativas procura contribuir en dos vertientes de la seguridad ciudadana: la reducción de accidentes con sus diversas causales, y la delincuencia motorizada, fuente tan letal como la primera.
Por otro lado, la nueva ley crea el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte, rompiendo así la costosa duplicación de instituciones dedicadas a estos menesteres y poniendo en manos del Estado, totalmente, la responsabilidad del transporte público de pasajeros, hasta ahora dominado y secuestrado por algunos “carteles” que imponen sus reglas a la brava, a veces con sangre y violencia.
Dentro de sus múltiples alcances, la nueva ley está llamada a la limpieza definitiva del chatarraje que copa las calles y carreteras con adefesios en mal estado, poniéndole un plazo de diez años para el retiro y trituración de esas porquerías andantes y regulando la importación de vehículos ligeros para que solo circulen aquellos con cinco años o menos de fabricación o los pesados de vida más larga.
Uno de los mayores dolores de cabeza, la saturación de motocicletas que se usan para todo, tanto para transportar familiares o pasajeros (motoconcho) como para atracos y asesinatos, ha sido abordado en esta ley con rígidas disposiciones para autorizar la circulación de las mismas, únicamente con dos personas, con matrícula y seguro, luces y accesorios en buen estado.
La ley introduce las bases para una nueva cultura del tránsito, enseñando la materia en las escuelas y colegios del país, promoviendo el respeto a las normas, educando a los conductores y también a los peatones, así como estableciendo una diversidad de multas a los violadores.
La sociedad tiene que aceptar la aplicación y la observancia rigurosa e innegociable de esta ley. Ella está llamada a darle un bajón a la alta mortalidad por accidentes, a menudo causados por actos imprudentes y desenfrenos de bebedores y adictos a las drogas o choferes envalentonados con su ostentosa categoría de “dueños del país”, así como a transformar la selva que es hoy el sistema de tránsito en calles, avenidas y carreteras.
Por eso el LISTÍN DIARIO saluda esa ley y la apoya calurosamente.

Tomémosle la palabra

Repetidas veces, el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ha dado seguridades a la sociedad dominicana de que sus investigaciones sobre los sobornos de la Odebrecht en el país llegarán hasta “las últimas consecuencias” y que no habrá impunidad.
El más alto funcionario del ministerio público también ha dicho, en más de cinco declaraciones ofi ciales, que completará el proceso investigativo “caiga quien caiga”.
No obstante el énfasis que ha puesto el procurador general en sus promesas, hay sectores que no creen en ellas. Y lejos de endosarle un apoyo para que no se sienta aislado en esa causa, ponen en duda que pueda cumplir con su palabra.
Lo que procede, razonablemente, es que la sociedad le tome la palabra al Procurador y lo aliente y apoye en este caso, que es una verdadera “papa caliente” que reta a la justicia dominicana, a fi n de que no haya vacas sagradas que puedan esquivar la responsabilidad de rendir cuentas ante los tribunales por su contubernio en la estafa de la Odebrecht al Estado dominicano.
La sociedad no debe poner la carreta delante de los caballos en estas circunstancias.
El licenciado Rodríguez ha proclamado que “no vine a la Procuraduría a encubrir delitos de nadie y quien se confi rme que ha sido benefi ciado con sobornos va a recibir todo el peso de la ley, sin importar quién sea”.
Hasta el momento, el Procurador está agotando la fase de los interrogatorios a las personas que han sido señaladas o se sospecha que recibieron sobornos de Odebrecht, y en ese marco ha anunciado un acuerdo con la fi rma constructora brasileña para que esta pague al país, en compensación por su trapacería, la suma de 184 millones de dólares en ocho años, con un primer desembolso inmediato de 30 millones de dólares.
En la efervescente demanda de la sociedad para que este gravísimo escándalo no quede sin sanciones penales, lo que cabe es decirle y asegurarle al procurador: No desfallezca. Manténgase en esta misma tesitura.
Cumpla con su deber ante la Patria. Descubra y mande a la justicia a los culpables. No permita que la lenidad entorpezca, desvíe o apañe este proceso y marque un precedente histórico encarcelando a los grandes o chiquitos que participaron en este festín de corrupción.

Redes y prensa libre

En un tiempo en que la información fluye a raudales por distintos medios, la prensa tiene que seguir siendo capaz de generar los filtros adecuados para diferenciar entre noticia y propaganda en la fijación de las agendas de la opinión pública.
En el copioso mar de noticias que salen a la luz por las redes sociales, sin estricta verificación, veracidad o exactitud, el papel del periodista profesional es el de ser fiel a la misión de informar y abrir el espacio a todas las fuentes posibles para dar por hecho cierto lo que se publican en los medios formales.
Vale la advertencia frente a lo que se está viendo ya en varios países de América Latina, en los que los gobiernos han comenzado a usar la internet y a entroncarla con sus aparatos de inteligencia para dirigir campañas de desprestigio de la prensa libre e independiente y para maniquear al público con información distorsionada e interesada.
Aparte de buscar la data de personas desafectas e invadir la privacidad, esos gobiernos también se inclinan por ejercer la censura contra aquellos que usan las redes sociales para quejarse y denunciar o caricaturizar sus desaciertos.
En gran medida, muchos de esos gobiernos han tenido la capacidad para apabullar los medios con bombardeo de propaganda, ruedas de prensa, comparecencias y videos, y de ahí que el nuevo papel que debe jugar el periodismo profesional sea el de buscar, investigar y fiscalizar las acciones de los gobiernos y servir la información auténtica y correcta.
Es decir, la información que ciertamente ayude a los ciudadanos a distinguir la realidad de la ficción oficialista y a custodiar los inviolables derechos de los ciudadanos a saber toda la verdad y a exponer libremente sus ideas, sin las interferencias, los maniqueísmos o las censuras gubernamentales.
El desafío de la prensa libre en esta coyuntura y épocas de cambios es hacer conciencia de su responsabilidad como vigilante permanente del respeto a todas las libertades humanas y, por igual, un rabioso guardián de la democracia.

Denle “quimio”

A la UASD hay que darle unas cuantas sesiones de quimioterapia, radioterapia o electro-shock para ver si es posible extirparle algunos de los viejos tumores que trastornan su existencia y regenerar sus tejidos y órganos vitales.
La elefantiasis que ha hinchado su matrícula, su plantilla profesoral y la empleomanía, ha sobrepasado sus capacidades motoras y por eso siempre anda a tientas, si es que acaso anda.
Sufre de arritmias continuas en la docencia, provocando que se pierda clase a causa de incidentes y protestas, o forzadas por las exiguas condiciones ambientales de sus aulas y facultades para el adecuado clima del aprendizaje.
Su presupuesto, que viene a ser como los glóbulos rojos del organismo, es defi citario. Con más glóbulos blancos que rojos, la anemia es evidente.
Aun estando bajo esta crítica situación, tiene dentro de sí muchas células de poder que en el afán de no sucumbir exigen, exigen y exigen, más y mucho más, lo que ha constituido el viejo círculo vicioso que hace que toda presión y todo reclamo sea antecedido o puesto en marcha a través de un desorden, un paro de brazos caídos, una suspensión de la docencia.
Este síntoma recurrente es el que estamos presenciando ahora, al quedar paralizada la docencia de sus 3,108 profesores en reclamo de un aumento salarial que nadie sabe de cuáles arcas podrían salir si la propia rectoría admite que funciona con un défi cit mensual de 31 millones de pesos.
Por causa de esta paralización, más de 200,000 estudiantes pierden la docencia, el tiempo más precioso y útil en la vida de un estudiante que quiere aprender y avanzar en su formación académica, una garantía que ni la rectoría, ni los profesores, ni los empleados, ni los sindicatos estudiantiles, son capaces de ofrecer.
Sin dudas que la UASD es hoy lo más parecido a un paciente de pronóstico reservado al que solo puede rehabilitarlo y levantarlo del lecho una buena combinación de terapia administrativa, una buena dieta para bajarle el peso muerto de su alta nómina de sueldos y gastos y más analgésicos para calmar los hervores de las células malas que se multiplican en su seno.

USAID financia marcha del domingo

VISIÓN GLOBAL

Por:-Nelson Encarnación


Es sencillamente inexplicable la coincidencia entre personas y grupos con intereses tan disímiles y a veces aparentemente irreconciliables que se da en el actual trance que vive la República Dominicana.

Si a alguien le hubiesen dicho hace tan solo 18 meses que la Fuerza Nacional Progresista iba a coincidir con Participación Ciudadana y la USAID, de seguro habría recibir por respuesta una reprimenda. ¿Pero, USAID? Si, dije USAID. ¿Qué tiene que ver esa Agencia de los Estados Unidos en todo este barullo dominicano en torno a Odebrecht? A simple vista, nada.

Sin embargo, sólo los despistados ignoran que la marcha contra la corrupción programada para este domingo 22 cuenta con el apoyo oculto de la USAID, dispuesto a través de la a veces innominada sociedad civil, la cual generalmente opera como un mascarón de proa

Estoy seguro de que esto será negado rotundamente, pero lo bueno que tienen las acciones del Gobierno de los Estados Unidos y sus agencias es que los papeles se desclasifican en el momento menos esperado, y lo que hoy se desmiente mañana quedado confirmado.

La marcha del domingo, con la cual muchos estamos de acuerdosobre todo quienes en ningún momento nos hemos comido un dulce con el dinero de la corrupciónno se financia con donaciones de 500 ni mil pesos, sino que conlleva una logística financiera cuya factura no es enteramente local.

Vuelvo al caso de la coincidencia de propósitos, pues es insólito que antagonistas permanentes logren ponerse de acuerdo tan fácilmente para encaminar una tarea netamente política, aunque se disfrace con la cubierta de una acción de rescate de la moral y las buenas prácticas de gobierno.

El propósito es político aunque algunos funcionarios del Gobierno no lo quieran creer y traten de separar la paja del trigo sin detenerse en la cuenta de que, para los opositores, en el Partido de la Liberación Dominicana no hay trigo sino sólo paja.

Y ante una embestida que se lleve de encuentro al PLD se irían de paro no sólo el trigo y la paja sino hasta el mismo trigal también. De modo que si no se tiene eso bien claro es posible que le madruguen al PLD sacándolo del poder. A lo mejor algunos quieren eso, aunque luego lo lamenten.

nelsonencar10@gmail.com


El ascenso de Trump

Vencedor de todas las barreras que se interpusieron en su carrera hacia la Casa Blanca, el magnate Donald Trump asume hoy como el 45 presidente de los Estados Unidos, en medio de las más disímiles conjeturas y predicciones sobre las políticas que le permitan, como el hombre más poderoso del planeta, “hacer grande de nuevo” a su país.
Nunca antes un nuevo mandatario había ascendido al poder en los Estados Unidos envuelto en tantas brumas de pesimismo y pocos fulgores de optimismo.
Pero eso tal vez tiene su explicación en el hecho de que sus enemigos políticos, dentro y fuera, consumieron las energías de la campaña en subestimarlo y descalificarlo, ignorando que su mejor carnada electoral fue la de hablar con franqueza de las fallas que acusaba el sistema y que debilitaban la superioridad norteamericana en el escenario mundial.
Sus radicales planteamientos sobre cómo dará una vuelta a la tuerca en el campo de las relaciones comerciales y políticas con las otras grandes potencias mundiales, enarbolados en sus discursos o debates de campaña, se pondrán a prueba desde hoy a la hora de colocar el discurso desde las gradas en el siempre semoviente suelo de las realidades y los intereses estratégicos de su nación.
Como se dice por aquí, una cosa es con guitarra y otra con violín, y por eso es saludable conocer los lineamientos que se trazará como gobernante y no apresurar predicciones sobre el futuro, porque por estar más aferrados a las falsas percepciones sobre su capacidad para conectar con las necesidades de la mayoría que votó para hacerlo presidente, por subestimarlo y a menudo tratar de ridiculizarlo, la pesadilla de la derrota dejó bastante aturdidos a sus adversarios.
Donald Trump llega a la Casa Blanca con posturas que, de materializarse, significarían la ruptura de ciertos cordones umbilicales que han condicionado las políticas sobre las migraciones, el cambio climático, la seguridad global, el comercio mundial, para mirar y concentrarse más “hacia adentro” del imperio para “hacerlo más grande de nuevo”, pero todo eso está por verse.
La mejor manera es seguirle ahora sus pasos, dándole todo el chance para que haga lo que sus convicciones, sus ideas y sus aspiraciones, por las cuales justamente fue electo mayoritariamente dentro del esquema electoral peculiar de su país, le permitan ejecutar las grandes líneas de su mandato.

OPINIÓN

Santo Domingo Oeste un Municipio abandonado  a su suerte 

El municipio de Santo Domingo Oeste, una zona de arrabalizaciones y descontrol de urbanidad. Son miles los problemas de esta comunidad, desde el cúmulo de basura en diversas arterias y barrios , así como la falta del tendido eléctrico de muchas calles y la destrucción de las mismas.

Los munícipes de barrios como El Café de Herrera, Ensanche Altagracia, Barrio Enrriquillo, Km 12, solo por mencionar algunos, viven en la pena de tener que lidiar a diario con los desperdicios, aguas negras, zanjas , cañadas, calles sin contenes y sin asfalto, y por donde se podría transitar peatonalmente, se encuentran obstruidas por negocios que muchas veces son de políticos que trabajan con el mismo alcalde de la demarcación.

la falta de energía eléctrica, de agua, de escuelas y centros de estudios técnicos, la falta de trabajos para jóvenes y viejos de la comunidad, el robo, la delincuencia, las enfermedades fruto de todo lo anteriormente mencionados,  la falta de una debida de vigilancia policial, son cosas que deben preocupar altamente a un gobierno que dirija una nación.

Si el gobierno central tiene culpa en no atender las necesidades de un municipio como éste, también culpa tienen los ciudadanos en su misma conciencia, ya que no están haciendo nada, ni protestan, ni se reúnen, ni exigen,  ni buscan acuerdos y consenso para paliar o resolver problemas como los que actualmente están afrontando. Podemos seguir mencionando problemas como las calles de la Zona Franca, en  su franco deterioro, que ni las hormigas pueden transitarlas. La ocupación de las aceras de la avenida Isabel Aguiar, principal arteria comercial de la zona de Herrera y así sucesivamente.

Diríamos que no es dejadez de las autoridades, pero si no tienen quienes los enfrente y les reclame y exija con todo  el derecho que le asiste, sus necesidades y problemas a resolver, entonces que se queden así. 

El problema no es quedarse tal y como están, porque si así sucede, el municipio va a seguir creciendo pero en desventaja, en atraso , en retroceso como el cangrejo y nunca será posible poner orden y reglas urbanas;  se convertirá en el municipio de la provincia Santo Domingo, más desordenado y arrabalizado.

Si, al parecer no tiene doliente, pues parece que no tiene parientes. Un ejemplo claro, es el Mercado de Pulgas que se encuentra entre las avenidas Luperón e Independencia, éste va creciendo de manera que ya  son varias las vías  que ocupa,  tal como la avenida 30 de mayo o avenida del malecón y expandiéndose  al norte de la avenida Luperón hasta llegar al Banreservas  y dígame usted, a quién le duele ésto,... a nadie.

Como lo habíamos mencionado anteriormente, el municipio sigue creciendo y no va  a parar de hacerlo; pero lo seguro es que seguirá  haciéndolo de manera desproporcionada y arrabalizándose cada día más sin que  aparezca un ayuntamiento o un gobierno que lo detenga y empiece a organizarlo.

La esperanza de los pocos interesados en tener un municipio digno de representar una ciudad y que tenga la atención debida de una comunidad que pueda recuperar su belleza y hermosura, se está perdiendo, porque sólo existen intereses de ganar dinero a costa del río revuelto en que se encuentra esta abandonada comunidad de Santo Domingo Oeste,  ABANDONADA A SU SUERTE

Una práctica criminal intolerable

El dato frío de que solo el 2% de las denuncias de violencia de género llega a los tribunales aporta una explicación –aunque no la única- para que la epidemia de agresiones y asesinatos de mujeres por parte de sus parejas continúe sin parar en todos los estratos sociales y el territorio del país.
Y no es que eso sucedió durante un año, sino que es el registro estadístico de la Procuraduría General de la República durante ocho años (de 2008 a 2015). En ese tiempo se recibieron cerca de medio millón de denuncias de violencia de género y solo 10,000 de los agresores tuvieron que sentarse en el banquillo de los acusados.
Tomando solo el año 2015, las estadísticas asombran, pues de 73,928 denuncias de violencia de género que se presentaron ante el ministerio público, solo 1,609 llegaron a los tribunales.
Es, a todas luces, un sistema que no da respuesta a un problema social muy complejo y por eso los violentos siguen matando y agrediendo a mujeres, dejando a cientos de niños huérfanos cada año porque en la mayoría de los casos los criminales van por largo tiempo a la cárcel o se suicidan.
Una sociedad que no reacciona ante el atropello y la falta de justicia, está destinada a reproducir criminales y delincuentes que van formando una cultura de impunidad ante sus acciones delictivas.
Y eso no puede seguir.
Es conocido que en la inmensa mayoría de los casos quien denuncia la violencia luego desiste de reclamar justicia porque aquí los procesos son largos y difíciles, lo que los torna costosos y eso empuja a la mujer a “dejar eso ahí” pese a que sabe que su vida corre peligro.
Otro factor es que el hombre es el proveedor y la mujer agredida ve cómo se va quedando sin sustento para ella y sus hijos, lo que constituye una presión familiar y social que suele hacerla soportar la violencia de todo tipo hasta que llega la próxima agresión.
Si tanto la mujer como el hombre saben que la sociedad y la justicia no van a permitir que la violencia de género quede sin sanción aunque la víctima desista, puede cambiarse el rumbo a una práctica criminal intolerable.

Desenlace previsible

Todos los organismos de seguridad del Gobierno requirieron a John Percival y a Bryan Paulino que se entregaran a las autoridades para ser investigados y eventualmente someterlos a la justicia por tres asaltos violentos en los que los imputados hicieron un despliegue delictivo considerable.
Cuando se produjo el asalto a un camión transportador de valores frente a Bella Vista Mall, el 14 de septiembre pasado, aparentemente los señores Percival y Paulino quedaron individualizados como los líderes de una banda criminal que se dedica a desvalijar a los bancos.
En esa ocasión la Policía Nacional pidió a ambos que se entregaran y a pesar de que supuestamente lo harían, nunca se concretó la entrega con lo cual no solo se autoinculparon, sino que nunca negaron ni siquiera de forma indirecta su participación en asaltos que dejaron a un vigilante muerto y una decena de personas heridas.
Si ciertamente fueron ellos quienes asestaron el ataque armado y el robo de 3.7 millones de pesos y 25,000 dólares al Banco Popular situado en Plaza Lama, no solo no contemplaron entregarse a la autoridad, sino que la desafiaron y continuaron pisoteando al resto de la sociedad con sus acciones criminales.
Desde el anuncio hecho por el mando militar y policial de que atraparían a ambos hombres, fue notable el despliegue de tropas en los lugares que se suponía que podían estar los buscados. Y en la tarde de ayer llegó la noticia: John Percival fue ubicado en un motel de Bonao, resistió el arresto y murió por múltiples heridas de bala, mientras que hasta anoche dos de sus cómplices eran perseguidos en el Cibao Central.
Aquí se habría preferido que Percival y sus acompañantes se hubiesen entregado a la Policía o que ésta los arrestara, pero pese a nuestro gran respeto por la vida, tenemos que admitir que en esta ocasión la actitud de las tropas de enfrentarlo con las armas, está justificada.
Las acciones criminales tienen que encontrar un límite con la ley en la mano, pero frente a quienes no respetan la ley y desafían a la autoridad con actos de guerra, la respuesta no puede darse desde un confesonario, sino dominando al agresivo por los medios que éste escoja.
Las autoridades estaban presionadas por una sociedad acorralada y aun así dio espacio a Percival para que se entregara, pero él no hizo caso ni siquiera a su padre, lo que explica ese desenlace previsible.  

Repercusiones de un gran escándalo

El escándalo desatado por la admisión de la firma brasileña Odebrecht ante la justicia de Estados Unidos de que pagó sobornos por más de mil millones de dólares para agenciarse contratos de obras en países de tres continentes, coloca a las autoridades ante un desafío sin precedentes en materia de corrupción en las naciones envueltas en este esquema fraudulento.
Este lunes el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, informó al país durante una conferencia de prensa que ha dispuesto la apertura de una investigación formal en República Dominicana, que según sus propias palabras, las indagatorias no tendrán límites ni ataduras de ningún tipo, por lo que sus resultados abarcarán a personas físicas, empresas y funcionarios públicos que pudieran tener relación directa o indirecta con prácticas reñidas con la ley y los sobornos admitidos por la propia empresa.
 A juzgar por las declaraciones del máximo representante del Ministerio Público, esta investigación va en serio y para cumplir con el rigor está solicitando a todas las instituciones del Estado que hayan realizado contratos con Odebrecht desde el año 2001 a la fecha, que en el plazo de 48 horas remitan a la Procuraduría toda documentación -sin excepción- relativa a esos convenios y la identificación de todas las personas vinculadas con las negociaciones o las licitaciones de obras.
Odebrecht admitió que desembolsó 92 millones de dólares, entre 2001 y 2014, en la República Dominicana a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” y, como resultado, obtuvo beneficios de 163 millones de dólares.
Rodríguez declaró ayer que desde que se conocieron los documentos divulgados por la Fiscalía del Distrito Oeste de Nueva York y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, tramitó solicitudes de documentación con detalles que permitan apoyar las investigaciones en República Dominicana.
El compromiso asumido públicamente por Rodríguez es el de que todo funcionario que se compruebe que haya recibido soborno o algún beneficio particular directo o indirecto, será sometido a la acción de la justicia sin importar de quién se trate, ni en cuál período de gobierno haya servido.
Si el Procurador hace concordar sus palabras con los hechos, no cabe duda de que en el país estamos asistiendo a una nueva época en la que la lucha contra la corrupción dejará de ser una palabra hueca para convertirse en una posibilidad real de adecentar el ejercicio del servicio público. ¡Esperemos con paciencia!
 El escándalo desatado por la admisión de la firma brasileña Odebrecht ante la justicia de Estados Unidos de que pagó sobornos por más de mil millones de dólares para agenciarse contratos de obras en países de tres continentes, coloca a las autoridades ante un desafío sin precedentes en materia de corrupción en las naciones envueltas en este esquema fraudulento.
Este lunes el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, informó al país durante una conferencia de prensa que ha dispuesto la apertura de una investigación formal en República Dominicana, que según sus propias palabras, las indagatorias no tendrán límites ni ataduras de ningún tipo, por lo que sus resultados abarcarán a personas físicas, empresas y funcionarios públicos que pudieran tener relación directa o indirecta con prácticas reñidas con la ley y los sobornos admitidos por la propia empresa.
A juzgar por las declaraciones del máximo representante del Ministerio Público, esta investigación va en serio y para cumplir con el rigor está solicitando a todas las instituciones del Estado que hayan realizado contratos con Odebrecht desde el año 2001 a la fecha, que en el plazo de 48 horas remitan a la Procuraduría toda documentación -sin excepción- relativa a esos convenios y la identificación de todas las personas vinculadas con las negociaciones o las licitaciones de obras.
Odebrecht admitió que desembolsó 92 millones de dólares, entre 2001 y 2014, en la República Dominicana a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” y, como resultado, obtuvo beneficios de 163 millones de dólares.
Rodríguez declaró ayer que desde que se conocieron los documentos divulgados por la Fiscalía del Distrito Oeste de Nueva York y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, tramitó solicitudes de documentación con detalles que permitan apoyar las investigaciones en República Dominicana.
El compromiso asumido públicamente por Rodríguez es el de que todo funcionario que se compruebe que haya recibido soborno o algún beneficio particular directo o indirecto, será sometido a la acción de la justicia sin importar de quién se trate, ni en cuál período de gobierno haya servido.
Si el Procurador hace concordar sus palabras con los hechos, no cabe duda de que en el país estamos asistiendo a una nueva época en la que la lucha contra la corrupción dejará de ser una palabra hueca para convertirse en una posibilidad real de adecentar el ejercicio del servicio público.
¡Esperemos con paciencia!

Calles para la zona industrial

La Zona Industrial de Herrera, que congrega en un espacio relativamente pequeño a 150 empresas manufactureras, no tiene calles desde hace más de veinte años.  
A pesar de que cada día entran en diferentes tipos de vehículos, y a pie, miles de trabajadores y empleados a laborar; cientos de camiones a llevar materias primas y a retirar mercancías, sus calles son zanjones y lagunas nada amigables, con un espacio para la producción, comercialización y generación de empleos.
El aporte de este parque industrial a la economía del país y de la Capital, es cuantioso, porque además de los impuestos que pagan empleadores y operarios, el solo hecho de generar empleos formales y determinada capacidad de compra, influye en la dinamización de otros segmentos de mercado, como el comercio y el transporte, entre otros.
Si las empresas, sus ejecutivos, trabajadores y clientes, en plena ciudad de Santo Domingo, no merecen calles asfaltadas y dotadas de drenajes fluidos para que no se encharquenÖ ¿Quiénes son que las merecen?  
Hay que ver los tristes episodios de jóvenes que tratan de entrar a ocupar sus puestos de trabajo -o al salir de la jornada- en estas empresas, pero tras cualquier chubasco se encuentran con que las entradas de las fábricas están bloqueadas por charcos infranqueables.
El Gobierno y el cabildo de Santo Domingo Oeste están convocados a prestar atención para que en materia de vialidad, la Zona Industrial de Herrera se torne un espacio transitable, donde comerciantes y trabajadores puedan producir riquezas y contar con un mínimo de decencia para mantener el entusiasmo.
Lo que ha pasado con la Zona Industrial de Herrera, además de un descuido oficial, ha sido una falta de tacto que bien pueden subsanar en lo inmediato las autoridades municipales y el Gobierno central.
Los mismos empresarios, en su desesperación por ver resuelto este grave problema, han expresado su disposición de colaborar, incluso con materiales, para que las autoridades realicen “un operativo” de construcción de drenajes y asfaltado de sus calles.
Es de justicia acudir a resolver esa vieja deuda con un sector productivo que contribuye al fisco y merece mejores servicios.